sábado, 28 de marzo de 2009

La llamada


Ayer trabaje en la tarde (los fines de semana siempre son así...), estaba esperando que Gaby llegara del liceo para darle de almorzar e irme, y lo confieso.. me encontraba despejando mi mente en un jueguito de la pc Bejeweled (totalmente adictivo), de pronto sonó el celu, miré el número otra vez del exterior...pero atendí sin pensarlo - tengo amigos que están fuera del país y hablamos dos por tres por tel - pero no, era él - nuevamente - nuevamente - nuevamente -


- Hola talibana


- Hola Jorge, que sorpresa...como estás?


- Bueno aquí andamos... en las pocas


- Que te pasa?, tenés voz de triste - dije


- Bueno más o menos pero bien


- Ajá ya veo.


- Te llamé, porque éste año he decidido no dejar cosas pendientes y cumplir con todas mis promesas. - me dijo


- Bueno me parece bien, por lo que es a mí hace mucho no me cumplís nada.




Me pregunto como estaba, como andaba de la operación etc, etc, hasta que me dijo....


Y tu novio, como éstá?


Bueno, no es mi novio si hace 5 años que convivimos no? - dije




Vale aclarar que: con Jorge estuvimos como 7 meses entre idas y vueltas (en el año 2003) teniendo un relación por Internet que incluía, llamadas telefónicas diarias (más de una vez por día), envío de cartas mutuamente, envío de regalos más todo lo que puedan imaginar compartir a dos personas que se sienten hechas una para la otra, pero a su vez saben es un amor imposible de concretar, por la lejanía, por las relaciones que lo comprometían a él, muchas cosas. A pesar de amarlo con toda mi alma, no dejaba de salir y divertirme con alguna que otra relación casual , entonces lo que sucedió fue así: Un día en medio de una charla íntima (no hot, sino íntima) el me pregunto cuando era la última vez que había tenido sexo... y yo inocente, totalmente inocente mujercita de 25 años (inexperta en cuanto al enamoramiento), le contesté - hace una semana.


Ese fue nuestro fin, el se quedó perplejo...me explicó luego otro día, de que eso le había dolido en el alma...


pero.....-dije yo


y tu esposa? tu no haces el amor con ella?- volví a hablar


claro - dijo


pero es diferente - concluyó


Yo lloraba desconsolada... sabía que ese era el final de mi amor de cuento de hadas.


Me dijo que no podíamos seguir..que hasta ese momento el no se había dado cuenta lo mucho que significaba mi vida en la suya, que no podía darme nada de lo que claramente yo necesitaba, y no podía pretender que yo me guardara casta para él... entonces comenzó a no atender mis llamadas de súplicas, a no contestar mis mails en donde reconozco le mendigaba amor, me saco del msn, me saco de su vida.


Sufrí mucho muchísimo, me sentía vacía sin su voz diaria, sin sus caricias en mis oídos. Me fuí levantando poco a poco, y también retomamos una relación de amistad, pues todo los que habíamos vivido... - se que pensarán que estoy loca, pero realmente todo lo que vivimos en tan poco tiempo y con tantos kilómetros de distancia fue increíble - , bueno todo lo que habíamos vivido nos había dejado muy marcados a los dos.


Poco a poco traté de alejarme de él y de apaciguar mis sentimientos hacia un hombre que sabía nunca iba a alcanzar. Luego ya casi un año después conocí a mi actual marido... y no les digo que lo olvide.. eso no se olvida...pero lo desplacé de mi corazón porque realmente necesitaba vivir mi vida sin sus sombras constantes y sus recuerdos, en algunas oportunidades a lo largo de éstos casi seis años desde que todo sucedió le he escrito mails, no muchos, contados, los primeros muy fuertes...los últimos más amigables. El me llama como ya comenté, cada tanto, pero nunca me había preguntado por mi marido... - sabía que yo estaba en una relación nada más -.


Ayer lo hizo...quiso averiguar muchas cosas, más de las que supongo debería saber.... Le conté algunas.. le conté que no era del todo bueno ( el estado de la relación)...sé que no debería haberlo hecho. Pero por que?, porque no puedo abrirme ante esa alma que siento es la que me comprende...


Me dijo que llegada determinada edad nos volvemos más egoístas, que ya lo hemos vivido todo y solo queremos disfrutar y que no nos jodan...dice que eso le pasa a él...dice que eso le debe pasar a mi marido (que tiene 8 años más que él), le dije que no era justo, si mi marido ya había vivido todo...porque se había buscado una persona mucho más joven que él para compartir su vida.


Es que tú talibana, debes de alegrarle la vida....


Y quien me alegra la mía ?- pregunté.


Ya, ya...- dijo


Cambiando de tema..te dije talibana que éste años pienso cumplir todas mis promesas?




viernes, 27 de marzo de 2009

El camaleón mamá el camaleón....


Ayer no fui a trabajar... no tenía ánimos y se que no esta bien pero así fue.

Me levanté de mal humor y así seguí todo el día hasta el final la tarde cuando habiendo compartido charlas, deberes y risas con mi hijo el humor me cambió.

A veces tengo esos días en lo que no quiero ver a nadie (en especial del trabajo), y solo necesito estar en mi casita, leyendo, cocinando para mi niño o haciendo nada.

Mi marido me llamó para decirme que traía comida hecha, yo ya había hecho las compras para la cena cuando en la tarde salí a hacer una diligencia (para el trabajo) que me había quedado pendiente del día anterior, igual no estaba de más si el quería hacerse cargo de a cena.


Pasé también por una librería hice catarsis con mi tarjeta de crédito comprandome cuatro libritos de esos que no dejan nada pero me despejan la mente.


Para leer soy así, leo mucho sobre vidas de reinas y reyes (antiguos, lady di no me interesa), hace unos años agarré una novela que trataba de Juana de Arco, y nunca más me pude despegar de sus vidas, entre Catalina de Aragón o Josefina Beauharnais, leo un poco de Marian Keyes, o Helen Fielding, así paso de mujeres hitóricas a mujeres histéricas en un santiamén.

Serán por eso mis estados de ánimo camaleónicos?


Les dejo una anécdota que anoche mientras cenábamos Gaby nos contaba.

Estábamos en la clase de informática en el liceo, entonces la profe dijo:


- Ahora cierren todas las ventanas.-


Yo me levanté y cerré la ventana mamá.


- Mis compañeros todos se empezaron a reír, y por suerte les hice creer que lo había hecho para que se rieran, pero te juro má... fue un impulso.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Ego-ísmo


Los otros días leía un post en http://medecianlaloca.blogspot.com/ (perdón pero no se enlazar de otra manera) , Luz la dueña del blog, escribía sobre el egoísmo de su padre, de como la había lastimado... Creo que todos sufrimos un poco de egoísmo, de diferente tipo claro, yo por ejemplo me considero egoísta en algunas cosas:

- No quiero prestar mis libros, y cuando lo hago es a personas que sé no se los vana a quedar.

- No me gusta prestar mis cosas.

- Y no me gusta que interfieran en el tiempo que tengo para dedicarme a mi (nadie)(poco)(nunca)

Ahora, el egoísmo de un padre hacia un hijo es inconcebible. Le comente a Luz en el post, que me pasaba a menudo ver el egoísmo de padre a hijos con mi marido... en pequeñas cosas... boludeces que me hartan. Ej.: Una vez cuando aún no convivíamos fuimos con los tres chicos (dos de él y uno mío) a un hipermercado, estuvimos por ahí, comimos algo y luego llevó a los chicos hasta un parque que hay a una cuadra, los dejó allí y volvió.
Me dijo: Ahora sí vamos a tomarnos un helado ! - Lo putee todo...

En realidad cuento todo ésto porque ayer terminé una novela autobiográfica llamada "El Castillo de Cristal" de Jeannette Walls.
Quizás si no fuera una biografía sería una novelita más... Las crueldades y las miserias que esos padres quieren hacer creer a sus hijos son opciones de vida, no tienen nombre. Recomendable para valorar todo lo que nuestros viejos hicieron por nosotros.


Siempre discuto con una compañera de oficina, ella dice que hay gente que es así o asa porque no tuvo quien los guíe (léase padres coherentes), yo nunca voy a aceptar ése pensamiento, creo que todos somos capaces de discernir entre lo bueno y lo malo, lo mejor y lo peor, y tomar siempre el camino que nos parezca más correcto. Claro, la comodidad está a la vuelta de la esquina.

Tengo el mejor ejemplo del mundo: mi viejo.
Se crió solo, es el tercero de 10 hermanos, mi abuela tuvo varias herencias que mi abuelo se gastó en caballos y whisky, mi viejo trabaja desde los 5 años (imagínense los que tienen hijos a los mismos haciéndolo). Hoy con 67 años, sigue aún trabajando (no lo podemos parar), es un hombre exitoso, no solo en su rol de empresario, sino como persona.

No creo en la suerte, él no la tuvo, si tuvo el sentido común para saber que lo que vivió en su infancia, el egoísmo de un padre jugador que solo traía hambre a su hogar, y el de una madre que solo vivía pariendo y no ejercía como tal, no es lo que quería para sus hijos.

martes, 24 de marzo de 2009

El duelo del girasol


El hombre camina a paso cansino por el sendero estrecho sembrado a sus dos lados de girasoles que parecen hacerle reverencia al pasar. Lleva un sombrero de ala ancha que protege su rostro moreno del sol fuerte que acecha unas horas pasado el mediodía. Las gotas de sudor las seca con un pañuelo casi negro que saca y guarda continuamente del bolsillo delantero de su uniforme. La mochila con utensilios indispensables, documentos, agua y frutas es casi un estorbo para el agotamiento del individuo, del resto del equipaje no se sabe el paradero.
Su rostro, sus movimientos denotan cierta alegría y ansiedad, auguran que va a- encuentro de algo mejor.

“ Hace cuatro años una mañana de invierno partí del que siempre fue mi hogar, me despedí de mis padres con lagrimas, sin fecha de retorno.
En mi país el servicio militar aún es obligatorio, que antiguo no?. Los estados pequeños no tienen más remedio que utilizarnos sin permiso.
Las guerras son más tristes de lo que se ve por T.V., si uno la vive por dentro sabe que nunca se vuelve de ella..
Es una paradoja alegrarse por ser un herido de guerra más, pero para todo soldado la herida parcial o la pérdida de un miembro, significa el posible retorno a casa.
El retorno al hogar paterno donde a pesar de tener 36 años, aún vivo.
Mi padre ya casi no ve, hace años al fumigar un naranjo sus ojos absorbieron un veneno que debilita su vista con el pasar del tiempo y poco a poco va quedando ciego. Mi madre, su buena compañera, toda la vida no ha sido más que su sombra, para luego ser también sus ojos.
Como podría dejar de vivir con ellos, si admiro su amor, no solo como hijo, sino como hombre. Como podría abandonarlos, si siempre soñé con vivir un amor así...”

Ya falta poco, a lo lejos el hombre va divisando la granja en donde creció, saca la cantimplora y esparce restos de agua sobre su rostro, luego lo seca con el pañuelo, se inclina y también lo pasa sobre sus botas para limpiar el polvo del camino, luego lo tira hacia un costado del sendero.
Su corazón se agita, no sabe esperar la hora del abrazo.
A medida que se acerca sus pensamientos se confunden más, comienza respirar con dificultad.
El pasto no ha sido cortado
No hay humo en la chimenea
No hay perro que mueva el rabo
No hay recibimiento
No hay abrazos.

sábado, 21 de marzo de 2009

Cuando uno es feliz


Ésta semana ha sido diferente, solo me hace preguntarme porque la vida (me imagino la de todos), nos da tiempos así de extraños. No se si me entienden, eso de subir y bajar, que tus emociones sean como una montaña rusa (tampoco con subidas y bajadas tan vertiginosas que digamos porque me dan miedito).


Luego de las turbulencias sentidas en mi hogar la semana anterior, todo ha vuelto a la calma, no sigo dejando de pensar continuamente las situaciones y es raro cuando uno tiene todo claro por dentro, en mi mente la situación en que vivo está clarísima, también lo que pretendo, también lo que quiero. No es igual cuando quiero hacer equivalencias con mi corazón, ahí todo se confunde. Pero uno debe seguir, y tratar de que el tiempo sea buen compañero para dejar que poco a poco las cosas cambien, y sino siempre hay lugar para otras soluciones.


El martes a la noche estaba en el trabajo, detrás de la compu tratando de terminar un trabajo pendiente, mi celular reposando sobre mi escritorio, de pronto sonó...mire la pantalla y era un número del exterior, me figuré que sería una amiga que reside en España, me había dejado un mensaje en el facebook de que me iba a llamar para contarme algo.


Yo : hola
El : Oír la voz de mi talibana es lo que necesitaba.
Yo : holaaaa (allí comencé a morir)


Me levanté y me fui para otra oficina desocupada para hablar más tranquila, era él, mejor dicho ÉL, con mayúsculas, como se merece (bah no se si tanto), estuvimos hablando media hora, en la que reí, reí, y reí... Porque él siempre hace florecer mi alma?, porque le da sentido a todo?, porque me llama ?


Porque aún habiéndome señalado como talibana (dice que va conmigo, que mato por lo que quiero, que no dejo de pelear, que no paro, que no puede con esa condición mía de pensar y querer más de lo que él puede dar). En algún momento odie cuando se refería a mi de esa manera, pensaba que tildándome de tal me ponía en el lugar en donde no quiero estar: el de acechadora. Ahora con el paso de los años, cuando me lo dice me río, soy talibana y por lo visto en su vida una talibana que no puede olvidar.

La vanidad de su persona es tan grande, (no me gusta eso de él), que el muy puto (perdón no puedo expresarlo de otra manera), me llamó excusándose que me debía la contestación de unos mail que intercambiamos hace un tiempo, y como tenía que hacer tiempo para entrar a una reunión decidió hacerlo. En mi interior supe que no era así, hablamos de todo un poco, pasamos por momentos serios, por momentos de sueños compartidos y recuerdos que los dos tenemos aún muy latentes. Nos despedimos con una frase que luego escribí en algún papel que sé, va a perderse "Algún día, en algún lugar..."

Antes de cortar le dije - "feliz cumpleaños" (era el día del mismo)
me dijo - te acordaste..
le dije - no contabas con mi astucia
me dijo - quería que sintieras remordimientos (riéndose sonoramente)
le dije - no los siento, ni los iba a sentir, que malo sos !
me dijo - jaja, si, lo soy... chao Cristina, me iluminaste el día
le dije - chau, vos también a mi.
Cortamos. Respiré profundo.
Luego me enfrenté a una manada de cajeras que esperaban les cerrara la recaudación, yo con una cara que no podía ocultar todos esos sentimientos que me removieron el alma, ellas apuradas por partir hacia sus casas.
Los demás días transcurrieron con esas sensaciones de felicidad que no sé explicar en letras, hay cosas que nos llenan de esperanzas. La llamada fue una de ellas.


El viernes tuve consulta con el equipo de la clínica en donde me operé, ahora estoy yendo una vez por mes a controlarme. Llegué llena de miedos, he pasado por tantas cosas con lo referente a mi peso, que aún no me creo que la decisión que tomé - la de operarme - ha sido una decisión definitiva, que no voy a volver atrás, que no voy a subir de peso nunca más. Pero los temores son más grandes y a veces me veo llena de pensamientos tales como - habré subido de peso?, - y si éste mes no baje nada? etc, etc,.
Apenas llegué se me fueron todos los temores, me pesaron y bajé 5.100kg, me falta poquito para bajar de decena, no puedo explicarles, y aunque lo hiciera no lo entenderían... la fuerza que mueve en mi una balanza y unos números... me cambia la cara, me cambia la vida, me vuelve siempre a poner frente al camino que quiero.
Llevo 38 kilos menos. Me regalé un vestido hermoso que no se cuando voy a usar, a la noche les hice un desfile a mi hijo y mi pareja que estaban mirando un partido en la tele, se rieron de mí y mis ocurrencias, mi hijo se tapaba los ojos y decía: mi mamá esta loca...
Yo los quise más que nunca.

Hoy los quiero a todos.

"La felicidad pareciera ser un estado de ánimo pasajero, efímero, que se escurre de nuestra vida apenas aparece alguna dificultad."


jueves, 19 de marzo de 2009

El conductor (parte II)


Me gustaría poder expresarles y que realmente sintieran lo que Gustavo36 significaba para mí, para ello tendría que relatarles muchísimas experiencias que a veces no quiero recordar.
Cuando uno logra escapar de una realidad de violencia doméstica, es solo el primer paso, y diría que quizás lo que nos queda por vivir y recuperar es un tanto más difícil que lo anterior.
En mi caso por lo menos así lo fue, me metí dentro de un caparazón donde solo entraba mi hijo, y a veces había lugar para alguno de mis viejos, nadie más.
El hecho de haber perdido mi propio yo, era lo más difícil, donde habría de encontrarlo?

Gustavo36 es especial en mi vida, y no pienso si su historia era real, si vivía o no con una mujer, a veces es mejor no analizar éste tipo de situaciones, sino recordarlas así sin más.
Él me devolvió muchas sonrisas nocturnas, me hizo sentir especial, hizo que volviera a sentir esperanzas, a saber que después de la larga noche que había sufrido, comenzaba a amanecer nuevamente.
Volví a confiar en mí, me reencontré con una mujer más madura que poco a poco iba perdiendo los miedos…y volvía a SER alguien.

El tiempo se sucedía con la rapidez que no logramos ver cuando vivimos con una sonrisa pintada en el rostro, así era que a veces ni cuenta me daba que pasaban 10 días sin que Gustavo36 entrara al chat, me había convertido en una integrante más de esa banda de mujeres que daba la bienvenida a la sala, gracias a Willy (otro PERSONAJE con mayúsculas) que hizo las presentaciones pertinentes, y me incorporó a ese “circulo de compañías nocturnas”. Willy me hizo el aguante con Gustavo36 tanto tiempo que , debo decirles que mantuve con él una relación de 10 meses (antes de conocer a Gus) luego de habernos conocido personalmente la cual no tiene valor relatar, ya que fue una amistad “con derechos” muy bonita, y nada más, así como vino se fue. Y aunque aún sigo chateando con él de vez en cuando, nunca pudo en mi corazón suplantar a Gustavo36.

Toda esperanza de un encuentro, o una relación, con Gustavo36 había desaparecido, ya ni me lo proponía ni me enloquecía tanto al ver su coche, la carrera era evidente no la iba a ganar yo.

Una noche Gustavo entro a la sala y directamente sin preámbulos me abrió privado:

Gustavo36: Hola chiquita
Yo: Gus que alegría verte! No cambias más vos, te encanta hacerte desear!
Gustavo36: Ya sabes que mis cosas no son fáciles
Yo: Si, como va todo? Levantaste los ánimos?
Gustavo36: todo igual, ya ni sé que hacer.
Yo: Bueno dale tiempo a las cosas, siempre hay alguna salida
Gustavo36: ésta noche entré con un propósito…
Yo: ah si?, y se puede saber cuál?
Gustavo36: mi propósito favorito
Yo: a ver, que gane Peñarol?, que los Momo ganen en el carnaval?
Gustavo36: no
Yo: Levantar algo en el chat?
Gustavo36: jaja no no creo que eso me sirva de mucho!!
Yo: bueno soy toda oídos
Gustavo36: todas las noches mi propósito favorito es ver que éstas en la sala, y hablar con vos.
Llego de trabajar, me preparo algo y me siento a leerte, me devolvés la ilusión chiquita, no sabes cuanto. Por eso deje de entrar, no puedo cambiar nada de mí y no me parece justo crear esperanzas en vos.
Yo: Gus, sabes que sos especial para mí, y que aunque me encantaría que encuentres las armas para luchar contra todo, creo que en tu interior no crees que las cosas cambien. Ya no tengo esperanzas.
Gustavo36: Dame tu teléfono
Yo: Que??
Gustavo36: Bueno hace casi dos años que nos conocemos, no tengo derecho a conocer tu voz?
Yo (muerta de amor): Si, pero…
Gustavo36 (totalmente decidido): Dale
Yo (desconcertada): 099……..
Gustavo36: Me desconecto y te llamo ya
Yo (sin aún creerlo): OK
Gustavo36: bye.

A los dos minutos sonó el teléfono y la voz de Gustavo36 no solo era linda, sino que iba completamente con la que había imaginado de él, nos reímos los dos bastante, los nervios hacían estragos (por lo menos en mí).
Gustavo me dijo que ahora estaba solo,- no hice más averiguaciones-, que las cosas seguían sin mejorar, que en los momentos malos pensaba en las bobadas con la que yo lo hacía reír todas las noches, y que de tanto pensar, se había decidido a que nos conociéramos.
Me planteo claramente las cosas, el no iba en éste momento a comenzar ninguna relación, y menos conmigo, tenía muchísimos problemas como para compartirlos con alguien, pero sentía que conocernos era algo que nos debíamos.
Me sorprendió pero no tanto su razonamiento, no pensaba en Gustavo36 como un amor imposible, sino como un hombre que me atraía, al que quería entrañablemente y sobretodo me había ayudado sin saberlo a salir del pozo, era mi salvador.
Tampoco quería una relación, estaba viviendo mi soltería muy bien, conociendo gente, y hacerme ilusiones con Gustavo era caminar hacia atrás.
Le dije que estaba de acuerdo con conocernos, y se alegro muchísimo, me dijo:

- Bueno chiquita esta todo dicho, entonces el viernes vamos a cenar juntos….. en mi casa
- Plop !!

Sabía lo que una cena en su casa podía desencadenar, pero la intriga, el amor que alguna vez había sentido por él, la atracción que despertaba aún en mí, y el cariño que le tenía, eran más fuertes. Decidí seguir adelante después de todo era soltera, joven y mi moral era mi problema. Pero podría manejarlo después?.

Luego de esa noche hablamos por TEL dos veces más, al día siguiente me llamo para ver si no me había arrepentido, al otro para ver cuanto me faltaba para llegar.
Estacioné el auto en la calle de su casa, era una noche fría de julio, y estaba bastante nerviosa, impaciente, pensaba que estaba arriesgando tantas cosas, mira si era un maniático, mira si me daba droga ( jaja, mi mamá siempre me decía cuando era adolescente: tené cuidado porque te pueden dar droga !!, siempre tan fatalista la vieja). Miré el nº de la casa que me había dicho, eran unos apartamentos de 4 pisos, y la luz sobre la puerta era una de las únicas encendidas en la cuadra. Bajé del auto, lo cerré y me encamine hacia allí. Toque timbre, y sentí pasos cerca, me quedé durita, la zona no tiene buena fama, es céntrico, pero las noches es desierto.

Apareciendo detrás de mi Gustavo36: Te estaba esperando….
Yo dandome vuelta: Gustavo?
Gustavo36: Quien más?

Ahora chicas lectoras (y si los chicos son felices léanlo también) déjenme decirles que Gustavo36 no solo era un galán por chat, era un galán en persona, todo lo que vi me gustó, era alto, cuerpo bien formado, ojos claros, y rostro franco.
Se ve que no pude disimular mi cara de grata sorpresa (nunca puedo), Gustavo se rió y abrió la puerta haciéndome pasar al pasillo para subir hasta su apto, que era en el 2do piso.
Conversamos bobadas mientras ascendíamos, y yo le preguntaba, porque no me esperaste en tu casa, el me dijo que quería ver lo que yo hacía, como me manejaba para llegar, como bajaba del auto, si tenía pinta de nerviosa, si iba decidida etc.
Y que pinta tenía? – pregunté.
La que siempre imaginé – respondió.

Su Apto, era chico, estaba amueblado normalmente, y todo muy ordenado, me lo mostró (no había demasiado que ver… pero mis ojos recorrían detalles para ver rastros de alguna mujer).
No creía realmente que Gustavo se hubiera separado, pero tampoco lo sabía.
Nos sentamos a conversar, y todo lo que veía me gustaba, cada vez más, él era tal como en el chat, las mismas palabras que escribía las decía, y tenerlo frente a frente, ver sus gestos, ademanes, era un regalo precioso que no iba a desperdiciar.

Se disculpó pues su idea era cocinar, pero tuvo que irse por un llamado urgente y no había podido preparar nada. Le dije que no había problema, si quería yo cocinaba algo.
De ninguna manera – contesto.
Pidamos algo por teléfono.

Nos pedimos unos chivitos, y seguimos conversando, cuando llego la comida ya habíamos pasado el principio. Nos habíamos mirado mucho, habíamos repasado en silencio los detalles del otro rostro, del otro cuerpo. Nos habíamos dicho sin voz que nos gustaba lo que veíamos.
Nos sentamos a cenar, y no parábamos de conversar y conversar, como dos personas que se conocen de toda la vida, cerveza va, cerveza viene se acabaron los chivitos, y que decirles no hay cosa que me ponga más inquieta que no tener nada entre las manos, lo que seguía iba a ser inevitable.
Nos sentamos a beber la última botella en un sillón del living, un poco cerca un poco lejos, la música que se escuchaba no la recuerdo, en mi mente los ritmos eran otros.
Le dije que quería hablarle de algo, y muy seriamente, que no se riera, y me tomara muy enserio que tenía necesidad de hablarlo. Me miro pensativo y dio la señal de que me escuchaba.
Le dije (porque tenía la gran necesidad y agradecimiento de hacerlo), que él era el responsable de la mujer que veía, que no importaba lo que pasara en el futuro, de lo que el destino tenía preparado para mí, el momento que ahora estaba viviendo, el de mirarlo a los ojos y decirle gracias de corazón, de decirle que aún apelando a toda sus sensibilidad era imposible que realmente él pudiera sentir todo lo que me había ayudado. Había renacido gracias a sus atenciones, sus halagos, sus palabras, no era necesario ver rostros para sembrar esperanzas, y eso era justamente lo que él hizo en mí, brindándome la confianza que necesitaba para seguir adelante y dándole valor a mi persona, ese valor que yo sentía no existía. Que por eso nunca lo iba a olvidar- aquí ya mi ojos estaban llenos de lágrimas (soy bastante llorona), el se acerco a mí y me abrazó de la manera que siempre imaginé que algún día lo haría.
Lo que vino después se fue desencadenando naturalmente, sus besos eran los más dulces, sus caricias las más tiernas, los dos vivíamos ese momento como el fin de una historia que no podía quedar inconclusa. El amor que pusimos esa noche sobre la cama, era un amor inventado por dos seres auténticos tomando un camino que no tenía salidas. Disfruté cada momento porque iba a ser el último, mi corazón lo sabía.
El sol ya había salido cuando me acompaño a mi coche sin despegarse de mi cuerpo, los abrazos no acaban nunca, el momento de la despedida no queríamos que llegara.
Me fui, conduciendo lentamente, el sol estorbaba mi mente… sonó mi teléfono, mire la pantalla, era él.

Yo: Hola Gus
Gus: Hola chiquita
Yo: Que paso?
Gus: Quería decirte que realmente sos especial. Nunca te voy a olvidar.
Yo (llorosa): Ni yo a vos… Te quiero
Gus: También yo.

Colgamos, tenía que conducir más de 25 Km. hasta llegar a mi casa, el tiempo para pensar lo que había vivido no sabía si era ese, el estado de emoción que tenía no sabía cuanto duraría, las caídas de los sueños pueden ser duras. Mi sueño se había hecho realidad, con la advertencia del hada madrina, que había puesto límites desde el vamos, los mismos límites que puso Gustavo, cuando esa noche me dijo que su mujer estaba en Buenos Aires.
- No te puedo mentir chiquita…

miércoles, 18 de marzo de 2009

El conductor (parte I)


La vida siempre nos depara vueltas curiosas e increíbles.
La noche que entre al Chat + de 30 (siempre me gustaron mayorcitos), no sabía que esperar, en realidad no conocía nada de Internet.
En mi trabajo estaban instalando unos programas nuevos de computación y un día mientras almorzábamos en la oficina con uno de los instaladores, le pedí que me enseñara a chatear, así lo hizo y esa misma noche tuve mi primera experiencia, mi primer nick – que mantuve durante años -, y mi primer amor-chatero.
La sala estaba llena de personajes variados, entré y me quedé allí sin hablar ni nada, solo leyendo, de vez en cuando aparecía algún privado con el clásico diálogo:

PR- hola como estás?
Yo- Bien y vos?
PR- bien, que edad tenés?
Yo- 24 y vos?
PR- 30 y como sos?

Obviamente hasta allí llegaba mi diálogo, pues no me interesaba quien se preocupara en la quinta línea por mi físico.
Seguí atentamente el disturbio que había en la sala, especialmente el que causaban dos muchachas y la algarabía con la que recibían cada ingreso – especialmente a los masculinos-.
Hasta que apareció Gustavo36, al que casi violaron con sus palabras al entrar:

- divino gusssssssssss te estábamos esperando !!!!
- gusssss veniii a los yuyos que te rompo todo!!!!

(Para el que nunca chateo le aclaro que los yuyos es cuando hablas en pv con alguien)

Eso fue muy flojito, porque estás chicas (bah mujeres), eran como dice una compañera de trabajo “un regalo”, Gustavo36, muy galantemente les enviaba besos y más besos agradeciendo tan calurosa bienvenida y así siguieron bromeando durante rato.
Mientras tanto yo leía atentamente toda la situación y mi mente peligrosa, maquinaba la loca idea de que aquél hombre escondido tras un nick pudiera ser él mismo que arranco rápidamente su auto después de nuestra cita. La edad y nombre coincidían totalmente, así como también la sala de chateo se correspondía a la Web donde los dos nos habíamos inscripto en el sector de solos y solas.
Yo creía que sí que era él, no podía haber muchos Gustavo 36 por allí, entonces vi parpadear una ventanita y tuve mi primer diálogo con el susodicho.
Me encantaría poder recrear la galantería de éste sujeto, la forma en la que escribía, su caballerosidad era sin dudas un ejemplo para todos los hombres que chatean, así era como debía abordarse a una dama.
Obviamente no era el otro pollerudo de 36 años, no se podía esconder tanto detrás de una pantalla, definitivamente él no era.
Recuerdo que tuvimos una charla agradable, lo que me hizo querer repetirla al día siguiente y al otro, y al otro.
A medida que iban pasando las noches, me sentaba frente a la PC a esperar que apareciera su nick Gustavo36. Me había dicho era conductor de ómnibus (colectivos), y terminaba el turno bastante tarde. Yo salía también tarde de trabajar, iba a buscar a mi nene a la casa de mis viejos, volvía para la mía – vivía en la casa de al lado- hacia la cena. Comíamos, jugaba un rato con el gordo, y lo acostaba. Allí empezaba mi rutina nocturna de esperar el famoso nick, que no faltaba ni una sola noche. Gustavo36 me contó que conducía un coche interdepartamental, o sea no conducía en la capital, sino que lo hacía desde la capital hasta uno de los departamentos linderos… y cual era el departamento lindero?... Seguro: era el departamento en donde vivo !!
Es un departamento muy grande, por lo que ni se me pasó por la cabeza lo que me enteré unas líneas más abajo. El caso es que:
Mi trabajo queda en el centro de un balneario.
Mi trabajo está a 20 mts de una parada de ómnibus, que a su vez es también el destino de los mismos ( o sea el fin del viaje).
Gustavo36 era conductor de esa línea de ómnibus hace años.
Paraba muchas veces en el día a 20 mts de mí, donde estaba unos 15 min, luego volvía a la capital, y emprendía nuevamente el mismo viaje.
Tengo ojos grandes, pero su tamaño se multiplico al verme presa de tantas coincidencias con aquel galán de sala de chat, que me tenía fascinada sin nunca haberme prometido nada.
Mi gran duda era… decir o no decir… hasta ese momento había callado varios datos que hacía?
Termine contándole donde vivía, donde trabajaba, etc, etc, y aquella situación no hizo más que causaros gracia y seguir sumando expectativas.
Por mi parte un día disimuladamente le pregunte el número de su coche - para poder identificarlo- y él supongo que más de una vez habrá ido a mi trabajo a vichar a escondidas.
Mi suerte no era tal, si les cuento la cantidad de veces que perseguí a el coche 903 se mueren de la risa, era una mala suerte infame, si lo alcanzaba el coche iba lleno y no podía ver al conductor, o se ponía en rojo y yo quedaba de un lado del semáforo y él de otros… muchísimas veces pasó lo mismo y nunca podía ver su rostro, solo una vez una silueta un poco desdibujada no conseguí más que eso.
La situación sentimental de Gustavo36 era la siguiente, era divorciado, tenía 3 hijos que adoraba, y vivía con una muchacha a veces sí a veces no. El me decía que estaba con ella porque no sabía vivir sin una mujer, pero que no lo llenaba del todo, que era algo pasajero.
Conmigo la situación era así, entraba al chat todas las noches según el para hablar conmigo, me mimaba, me piropeaba, me hacía reír y también me monopolizaba. Yuyeábamos horas y nos despediamos sin más, sabiendo que al otro día nos volveríamos a encontrar.
A veces Gustavo tenía muchos problemas, me los contába, y entre los dos escribiamos lineas y lineas de posibles soluciones, el me agradecía mi compañía, yo, la suya. Claro que siempre jorobábamos con nuestro encuentro, el que algún día tendríamos, que obviamente escribíamos sería muy apasionado, nos reíamos mucho juntos.

Al tiempo las entradas de Gustavo36 comenzaron a ser más distantes, yo no quería preguntar el porque pues no tenía derecho de nada, el me comentaba más y más problemas desconsoladamente – eran más bien problemas económicos- y sus ausencias se hacían cada vez más largas. Y mi amor platónico especial se inquietaba cada vez más…. Pasaron como dos años hasta el día en que conocí a Gustavo36, bueno mejor dicho la noche….