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viernes, 5 de junio de 2009

Brindar con uno mismo



Podría buscar 48 cosas por las que brindar, y las encontraría sin dudar.

Chin, chin, por mis 48 kilos menos !!

Durante éstos 229 días mi vida ha ido cambiando lenta y saludablemente, vivo muchos instantes que quizás seas insignificantes a la vista de los demás, para mi son grandes triunfos alcanzados, pequeños sueños recuperados.

Puedo cruzar mis piernas al sentarme, cualquiera de ellas, la derecha, o la izquierda. Saben lo grandioso que es eso para mí? Es más estoy todo el tiempo cruzada de piernas.

Entro a tiendas en las que nunca había entrado, nunca había puesto un pie en Zara por Ej. Para que iba a entrar si nada me iba a comprar?

Por supuesto que me compro ropa que ni hablar hasta hace unos meses podía usar. O sea me gasto todo en ropa y libros.

Me compro ropa intima sexy, y divertida, y eso es porque disfruto el sexo muchísimo más.

Camino con la frente alta y paso firme, totalmente orgullosa de mí.

Los ojos con los que me mira mi marido… ya no tengo más dudas de si le gusto o no.

Acostada recorro mil veces mi cuerpo tocando huesos que nunca había sentido.

Ahora cuando Gaby me abraza, me dice “Mamá linda, que linda que estás”

Entro en todas las sillas.

Recibo miradas continuamente.

Corro, ando en bici, y subo mil veces las escaleras sin sentir mi peso.

Los tacos ya no me duelen, es más estoy todo el tiempo de tacos altos.

Ahora cada vez que comparto algún momento con una persona obesa, me gustaría hablarle de mi experiencia, para poder cambiar alguna vida más. (Pero no lo hago)

Los otros días estaba en la caja de una tienda pagando ya no recuerdo que, mientras me hacían el crédito, doble la cabeza y mire hacia un costado y vi un rostro reflejado en un espejo, volví a mirar a la cajera y por mi mente paso un pensamiento fugaz – "Esa sos vos"- entonces volví a mirar hacia el espejo, y tranquilamente fui reconociendo mi rostro en su reflejo. Llegar al punto de no reconocerme fue un pequeño schok, que me hizo feliz.

Me siento plena, y ha sido un camino que seguiré recorriendo para seguir reencontrándome y reconociéndome diariamente. Sé que muchos obesos (porque siempre voy a ser obesa), no necesitamos de “estar lindos” para ser felices, pero también sé que yo muchas veces me engañaba diciendo que era un gorda feliz, que sabía llevar mis kilos, y no, la verdad no era así, yo sencillamente sabía soportar mis kilos, y no me quedaban muchas otras opciones que tratar de ser feliz así.
Pero eso no era ser feliz.
Ser feliz es mirarme en un espejo y reconocerme, pero sobretodo gustarme.
Me siento plena, más madura, siento la vida de otra manera y no es porque la mire con ojos de “flaca”, la miro con ojos de quien no se siente menos o más que nadie, miro a mi alrededor y tengo tanto que lo único que deseo es nunca más tener los ojos tapados, o desviar la mirada o bajar la vista o sentir vergüenza, todas esas vendas invisibles no me dejaban disfrutar de todo lo bueno que hay en mi vida, y no son cosas que obtuve con belleza, sino con corazón.

Chin Chin !!!!

martes, 14 de abril de 2009

El sexo y los kilos


A raíz de un comentario de el post Mi fe, que hizo majo se me ocurrió escribir sobre los tapujos del sexo y la obesidad, por supuesto que la cara y la opinión que voy a dar es solo mía, y además de eso es la visión femenina que personalmente tengo del asunto.

Con majo debatíamos brevemente sobre la educación sexual recibida en el colegio de monjas, por mi parte le contaba que la mía departe del colegio y de mi casa (léase=padres), fue nula, las cosas que supe siempre fueron por amigos, o por lo mucho que leí desde siempre, pero la lectura en ése caso creo que solo me ayudo a alimentar fantasías (no sexuales) , sino fantasías que uno tanto de niño o de adolescente se crea en torno a lo desconocido. Majo me decía que a ella le inculcaban en el colegio la parte " mala" del sexo, por lo que le creo demasiados tapujos y no se si llamarlos "traumas", majo me escribía: "eso y la obesidad...."

Que podemos esperar los obesos en cuanto al sexo, si vemos diferencias en la vida diaria en las cosas comunes, en los actos tan simples como ir a comprarse un pantalón: si te cuesta comprarte un pantalón o más aún, si no encontrás un pantalón de tu talla..... y en el caso de que lo encuentres pases pensando que te aprieta de allá, de acá o te hace saltar los rollos por todos lados. Si todo eso te cuesta, no te va a costar conquistar a alguien, pero cuando hablo de conquistar, hablo también de sentirte cómoda con esa persona, conquistar podemos conquistar todos, pero que además nos conquisten....

Ya conté otras veces que padecí las diferencias entre obesos y delgados en mi adolescencia (claro que también en mi niñez), en donde el sexo comienza a ser como una meta a llegar para todos, "haberlo hecho".... En mi caso la verdad no había tenido oportunidades de hacerlo, o por lo menos los noviecitos que tuve no me lo propusieron, (solo lo hizo uno que a quien saque volando cuando tenía 14 años), luego no tuve oportunidades ni muchos novios hasta que conocí al padre de mi niño a los 18. Y ahí va la cosa, a veces un obeso o por lo menos fue mi caso, se siente tan desplazado con la sociedad que cuando encuentra a alguien que te hace sentir más especial que el resto... ahí morís y te entregas pensando que es tu salvador o el amor de tu vida. Pero ése no es el tema, el tema es el sexo, siempre quise mi cuerpo por más que no me guste, lo quise y lo acepté y quise que los hombres con los que he tenido relaciones también lo acepten y vean así tal cual es, con rollos, con estrías, con lo que tiene de caído y grande. Quizás hubiera tenido que hacer como algunas y pedir que apaguen la luz, pero nunca me gustó, ni siquiera taparme con la sábana, no querido: todo lo que ves, es también lo que soy.

Y bueno he aquí algunas de mi experiencias:

Con el papá de mi hijo, no fue tan difícil,
-un día me dijo que "le gustaban las chicas así"
- así como?- pregunté.
- Así más gorditas. Una vez estuve con una chica así y me dí cuenta que son iguales a todas las demás, y entonces me gustaron siempre así- me contestó (mi análisis es el siguiente: o entre toda la locura que resulto tener ese muchacho había algo de cordura, o sus celos eran tan pero tan grandes, que salía con gorditas así los demás no se las miraban.)
Claro que en ese momento me resulto muy sensible de su parte y de ahí en más o ya de antes me sentí cómoda con él, además fue con él con quien tuve mi primera vez.

Con algún otro que vino después tampoco tuve mucha historia, ni me la hice.., pues es hermoso hacer el amor, pero también lo es para mí tener sexo, y lo supe separar siempre o unirlo también. Eso hizo que no me creara dramas a la hora de esperar una llamada o algún indicio de que al otro también le había gustado. Los hombres dicen que las gorditas somos más audaces, que somos ésto o aquello, claro que sí, lo somos (eso creo), en realidad creo que lo que somos es más complacientes, pues el peso de llevar un cuerpo que para la mayoría no es "deseable", nos hace querer ocuparnos más del otro que de nuestro propio placer... distraer es la cuestión, los hombres lo dicen además para justificar las miradas de los otros, esa mirada que dice al oído "que haces con esa gorda?".Los hombres que salen con gordas también tienen los ojos de la sociedad en la nuca.
Alguna vez me encontré desvistiendo en un cuarto de hotel, con un hombre que no conocía demasiado, cuando llegó la hora de mirarnos o tocarnos, no le gusté, y me di cuenta de ello... Le dije tranquilamente que no había sido lo apropiado ir allí, me vestí y me fui, dejando atrás sus disculpas que creo fueron sinceras.

Otra vez me encontré saliendo con un hombre que OH felicidad, le encantaban las mujeres gordas... eso es el paraíso de toda mujer gorda... que más lindo que andar libremente pues más rollos tengas, más le gustas.... y lo mejor de todo es que el hombre en cuestión era muy apuesto, y porque no decirlo sabía lo que hacía . La relación no prospero más de unos meses pues me confesó después de algunos plantazos que además de la debilidad por las gordas la tenía por el juego , por lo tanto le agradecí las horas de placer y me fui con mis rollos a otro lado.

Mi marido, dice que me quiere como soy y por lo que soy, dice que soy loca y que me vista (si estamos solos ando de bombacha y además me encanta dormir desnuda) (estaré contando demasiadas intimidades?)le digo riendo que soy exibicionista frustrada y que me deje tranquila. Claro que ahora que estoy más flaca le gusto más, igual lo más importante es que me gusto más yo. Y confieso que el sexo es mejor con todos éstos kilos de menos, pero siempre disfruté de él, porque no reniego de mis kilos, no por lo menos a la hora de desvestirme, si lo vamos a hacer lo hacemos bien.
Reniego más de la gordura cuando me voy a comprar ropa y no me entra (entraba), que cuando me tengo que desnudar frente a alguien.

Siempre digo que no miro rostros sino corazones, y así (inocentemente), espero que los demás me vean.

Por otro lado, leyendo un poco, me doy cuenta de que algunas personas toman a los hombres que les gustan las mujeres gordas como una parafilia, me pregunto, es eso humano? lean esa nota en http://http//www.cambio.com.co/sexocambio/716/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-3478421.html (Pauli no aprendí aún creo)
Por favor, entonces si te gustan las flacas que sos?.


Bueno me voy despidiendo, si tienen tapujos por su cuerpo, sáquenselos, y quieranse más, si no los tienen mejor, si no tuvieron sexo con un gordo/a ténganlo (jiji permítanme el consejo, sin ofender), y si no les pasa nada de ésto, solo piensen dos veces antes de mirar a una pareja y pensar: "porque está con esa gorda/o?, que tiene ella/él que no tenga yo? O me van a decir que nunca lo pensaron?

Yo sí.


sábado, 21 de marzo de 2009

Cuando uno es feliz


Ésta semana ha sido diferente, solo me hace preguntarme porque la vida (me imagino la de todos), nos da tiempos así de extraños. No se si me entienden, eso de subir y bajar, que tus emociones sean como una montaña rusa (tampoco con subidas y bajadas tan vertiginosas que digamos porque me dan miedito).


Luego de las turbulencias sentidas en mi hogar la semana anterior, todo ha vuelto a la calma, no sigo dejando de pensar continuamente las situaciones y es raro cuando uno tiene todo claro por dentro, en mi mente la situación en que vivo está clarísima, también lo que pretendo, también lo que quiero. No es igual cuando quiero hacer equivalencias con mi corazón, ahí todo se confunde. Pero uno debe seguir, y tratar de que el tiempo sea buen compañero para dejar que poco a poco las cosas cambien, y sino siempre hay lugar para otras soluciones.


El martes a la noche estaba en el trabajo, detrás de la compu tratando de terminar un trabajo pendiente, mi celular reposando sobre mi escritorio, de pronto sonó...mire la pantalla y era un número del exterior, me figuré que sería una amiga que reside en España, me había dejado un mensaje en el facebook de que me iba a llamar para contarme algo.


Yo : hola
El : Oír la voz de mi talibana es lo que necesitaba.
Yo : holaaaa (allí comencé a morir)


Me levanté y me fui para otra oficina desocupada para hablar más tranquila, era él, mejor dicho ÉL, con mayúsculas, como se merece (bah no se si tanto), estuvimos hablando media hora, en la que reí, reí, y reí... Porque él siempre hace florecer mi alma?, porque le da sentido a todo?, porque me llama ?


Porque aún habiéndome señalado como talibana (dice que va conmigo, que mato por lo que quiero, que no dejo de pelear, que no paro, que no puede con esa condición mía de pensar y querer más de lo que él puede dar). En algún momento odie cuando se refería a mi de esa manera, pensaba que tildándome de tal me ponía en el lugar en donde no quiero estar: el de acechadora. Ahora con el paso de los años, cuando me lo dice me río, soy talibana y por lo visto en su vida una talibana que no puede olvidar.

La vanidad de su persona es tan grande, (no me gusta eso de él), que el muy puto (perdón no puedo expresarlo de otra manera), me llamó excusándose que me debía la contestación de unos mail que intercambiamos hace un tiempo, y como tenía que hacer tiempo para entrar a una reunión decidió hacerlo. En mi interior supe que no era así, hablamos de todo un poco, pasamos por momentos serios, por momentos de sueños compartidos y recuerdos que los dos tenemos aún muy latentes. Nos despedimos con una frase que luego escribí en algún papel que sé, va a perderse "Algún día, en algún lugar..."

Antes de cortar le dije - "feliz cumpleaños" (era el día del mismo)
me dijo - te acordaste..
le dije - no contabas con mi astucia
me dijo - quería que sintieras remordimientos (riéndose sonoramente)
le dije - no los siento, ni los iba a sentir, que malo sos !
me dijo - jaja, si, lo soy... chao Cristina, me iluminaste el día
le dije - chau, vos también a mi.
Cortamos. Respiré profundo.
Luego me enfrenté a una manada de cajeras que esperaban les cerrara la recaudación, yo con una cara que no podía ocultar todos esos sentimientos que me removieron el alma, ellas apuradas por partir hacia sus casas.
Los demás días transcurrieron con esas sensaciones de felicidad que no sé explicar en letras, hay cosas que nos llenan de esperanzas. La llamada fue una de ellas.


El viernes tuve consulta con el equipo de la clínica en donde me operé, ahora estoy yendo una vez por mes a controlarme. Llegué llena de miedos, he pasado por tantas cosas con lo referente a mi peso, que aún no me creo que la decisión que tomé - la de operarme - ha sido una decisión definitiva, que no voy a volver atrás, que no voy a subir de peso nunca más. Pero los temores son más grandes y a veces me veo llena de pensamientos tales como - habré subido de peso?, - y si éste mes no baje nada? etc, etc,.
Apenas llegué se me fueron todos los temores, me pesaron y bajé 5.100kg, me falta poquito para bajar de decena, no puedo explicarles, y aunque lo hiciera no lo entenderían... la fuerza que mueve en mi una balanza y unos números... me cambia la cara, me cambia la vida, me vuelve siempre a poner frente al camino que quiero.
Llevo 38 kilos menos. Me regalé un vestido hermoso que no se cuando voy a usar, a la noche les hice un desfile a mi hijo y mi pareja que estaban mirando un partido en la tele, se rieron de mí y mis ocurrencias, mi hijo se tapaba los ojos y decía: mi mamá esta loca...
Yo los quise más que nunca.

Hoy los quiero a todos.

"La felicidad pareciera ser un estado de ánimo pasajero, efímero, que se escurre de nuestra vida apenas aparece alguna dificultad."


domingo, 1 de febrero de 2009

Miscelánea


En primer lugar quiero agradecerle a Nomucho de http://www.nomuchodeque.blogspot.com/, por haberse acordado de ésta humilde morada y galardonarla con un lindo premio al blog dorado, (como no tenía fotito busque una en google), gracias Nomucho por tu simpatía de siempre.


En segundo lugar hoy es 1º de febrero (en unas horas se van los perversos poliformos).........


En tercer lugar : ayer fui al médico y en total llevo bajados 29.500 kilos. Desde la última vez que fui baje 8.6 kilos y además todas pero todas mis medidas. Más allá de los kilos que llevo rebajados lo más importante es que me siento muy bien físicamente y con muchas energías para todo. Recién voy por la mitad de camino (me faltan bajar treinta kilos más) pero ir viendo los resultados me fortalece para seguir adelante, además no siento hambre para nada. No es fabuloso?

Me operé el 17 de octubre del 2008, la vida me va cambiando poco a poco, lo voy disfrutando y viviendo todo de otra manera, aunque muchos digamos lo contrario lamentablemente lo de afuera es lo primero que el otro ve en vos, y ahí es donde cambian las cosas. Estar más delgada me hace ver el otro lado de las personas, a veces no es lo mejor, pero también te hace valorar mucho más a los que te rodean, esos que siempre estuvieron allí; gorda o flaca.

jueves, 27 de noviembre de 2008

DE TODO UN POCO


Quisiera escribir más seguido en el blog, pero el trabajo me está matando y cuando logro llegar a casa la verdad es que aquí tengo otras mil cosas para hacer.Mi peor es nada me ayuda de vez en cuando pero chocamos bastante cuando los dos estamos cansados. Para mejor la señora que me ayuda con la limpieza viene cuando ella quiere, y como sabe que me falló le da vergüenza volver y tengo que llamarla para decirle:" Ramona, como estás cuando venís?" Esa es la señal para que se de cuenta que no estoy enojada y vuelve. (No puedo creer que yo siga haciendo eso), pero el tema es que me encanta como limpia, me gusta que no me mueva las cosas de lugar (soy bastante maniatica), y que no se meta en mis cosas. Tuve una muchacha que venía antes que me criticaba todo, y me movía todo de lugar (cuando me movio los libros fue el colmo, coo me va a desordenar la biblioteca?) y lo ponía como ella quería, me llego a decir que mi horno era el más sucio que vió en su vida (cocino mucho en el horno), a lo que yo le contesté: Pero vos no lo limpiás todas las semanas?. Al final le hice un cuento para quedar en buenas relaciones y la mandé a mudar ,volví a llamar a Ramona, que viene cuando quiere pero la conozco de toda mi vida y no se mete con mi horno.Llego de trabajar 4 días a las 23 hs, y 3 días a las 17hs esos 3 días los aprovecho para estar con mi niño, para adelantar comida y ponerla en el freezer, para descansar un poco, pero odio tener que aprovecharlos para limpiar, encerar, etc, etc, los otros días ni cuenten conmigo, solo cocino y lavo ropa. Odio llegar tan tarde, y generalmente lo hago de mal humor, pues inocentemente mientras vengo manejando para casa, pienso que quizás a alguno de mis dos hombres se les ocurrió cooperar y prepararon la cena, cosa que nunca pero nunca ha sucedido, y me enojo conmigo misma por ser tan naba. Por suerte ahora tengo que preparar solo comida para dos, porque yo como lo que un pajarito. La semana pasada fui a la nutricionista (el viernes),bajé 1 kilo más y ya llevo 15 kilos, me agrego jamón, queso, pollo, acelga, y algunas otras cositas que me anotó en un recetario,  me cocino y la comida me dura para 4 días osea que voy a tener que cocinarme menos cantidades, porque me da pena tirarla pero no debo comer todos los días lo mismo. Empezé a caminar en la mañana por ahora media hora en la playa, pero ando con un dolor que no se si es de caminar, o de que otra cosa. Recien el viernes 5-12 tengo denuevo médico, pues al verme tan bien decidió que empezará a esparcir mis visitas.

Estoy contenta, me siento bárbara (aunque muy cansada pues tengo mucho trabajo y no termino nunca... ), me veo mejor, me he puesto ropa que hace 4 años no usaba, y eso SI que es una satisfacción.

Mezcle todo en el post, quedó medio raro. ASÍ va la cosa.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Siempre vale la pena


Ésta semana si que me fue super bien, baje 2.600Kg, o sea que ya llevo 16 kilos, que bien que se siente, y aunque se que por mi cuerpo (muy grande) quizás no se note tanto aún, yo si lo noto, la ropa es lo primero que hace que nos demos cuenta lo que vamos adelgazando. Ayer mientras esperaba en el consultorio que me atendieran pude conversar con otras 3 mujeres operadas, una de hace 3 años y medio, otra de hace año y medio y la última una semana antes que yo. Esta bueno, porque todos te dicen mil cosas de la opración, se acuerdan que antes cuando se operó Maradona decían que solo iba a poder comer pure toda su vida etc, etc,  y noto que a las personas uqe les comento que me operé, se interesan especialmente por lo que como ahora y voy a poder comer en un futuro. Las mujeres con las que conversé me dijeron que comen de todo (para tranquilidad de muchos), que claro algunas cosas no les caen demasiado bien, pero no importa el sacrificio, pues la recompensa es mucho mayor. Cuando me decidí a hacerme ésta operación, decidí que quería un cambio en mi estilo de alimentarme, y en el de alimentar a mi familia, un cambio que si bien es drástico, los gorditos muchas veces necesitamos estar bajo presión para no dejarnos llevar por los aromas. Cambié muchas cosas, pues tengo un hijo pre adolescente con tendencia a la obesidad (todos somos obesos en mi familia, papá, mamá, un hermano), mi hijo tiene 12 años, mide unos hermosos 1.75 mt, (yo lo miro desde abajo), y no quiero que mi estilo de vida apurado, y mi forma de cocinar, que a veces es la más fácil me lleve a perjudicarlo a él. El tomo todo éste cambio también como suyo, y comenzó a hacer dieta controlado por una nutricionista, lamentablemente en su segunda consulta no pude acompañarlo, pues estaba internado, pero me hubiera encantado verle brillar los ojitos cuando la balanza marco 4 kilos menos, no solo por los kilos, sino por darse cuenta de mano propia que los esfuerzos siempre valen la pena. SIEMPRE