sábado, 21 de marzo de 2009

Cuando uno es feliz


Ésta semana ha sido diferente, solo me hace preguntarme porque la vida (me imagino la de todos), nos da tiempos así de extraños. No se si me entienden, eso de subir y bajar, que tus emociones sean como una montaña rusa (tampoco con subidas y bajadas tan vertiginosas que digamos porque me dan miedito).


Luego de las turbulencias sentidas en mi hogar la semana anterior, todo ha vuelto a la calma, no sigo dejando de pensar continuamente las situaciones y es raro cuando uno tiene todo claro por dentro, en mi mente la situación en que vivo está clarísima, también lo que pretendo, también lo que quiero. No es igual cuando quiero hacer equivalencias con mi corazón, ahí todo se confunde. Pero uno debe seguir, y tratar de que el tiempo sea buen compañero para dejar que poco a poco las cosas cambien, y sino siempre hay lugar para otras soluciones.


El martes a la noche estaba en el trabajo, detrás de la compu tratando de terminar un trabajo pendiente, mi celular reposando sobre mi escritorio, de pronto sonó...mire la pantalla y era un número del exterior, me figuré que sería una amiga que reside en España, me había dejado un mensaje en el facebook de que me iba a llamar para contarme algo.


Yo : hola
El : Oír la voz de mi talibana es lo que necesitaba.
Yo : holaaaa (allí comencé a morir)


Me levanté y me fui para otra oficina desocupada para hablar más tranquila, era él, mejor dicho ÉL, con mayúsculas, como se merece (bah no se si tanto), estuvimos hablando media hora, en la que reí, reí, y reí... Porque él siempre hace florecer mi alma?, porque le da sentido a todo?, porque me llama ?


Porque aún habiéndome señalado como talibana (dice que va conmigo, que mato por lo que quiero, que no dejo de pelear, que no paro, que no puede con esa condición mía de pensar y querer más de lo que él puede dar). En algún momento odie cuando se refería a mi de esa manera, pensaba que tildándome de tal me ponía en el lugar en donde no quiero estar: el de acechadora. Ahora con el paso de los años, cuando me lo dice me río, soy talibana y por lo visto en su vida una talibana que no puede olvidar.

La vanidad de su persona es tan grande, (no me gusta eso de él), que el muy puto (perdón no puedo expresarlo de otra manera), me llamó excusándose que me debía la contestación de unos mail que intercambiamos hace un tiempo, y como tenía que hacer tiempo para entrar a una reunión decidió hacerlo. En mi interior supe que no era así, hablamos de todo un poco, pasamos por momentos serios, por momentos de sueños compartidos y recuerdos que los dos tenemos aún muy latentes. Nos despedimos con una frase que luego escribí en algún papel que sé, va a perderse "Algún día, en algún lugar..."

Antes de cortar le dije - "feliz cumpleaños" (era el día del mismo)
me dijo - te acordaste..
le dije - no contabas con mi astucia
me dijo - quería que sintieras remordimientos (riéndose sonoramente)
le dije - no los siento, ni los iba a sentir, que malo sos !
me dijo - jaja, si, lo soy... chao Cristina, me iluminaste el día
le dije - chau, vos también a mi.
Cortamos. Respiré profundo.
Luego me enfrenté a una manada de cajeras que esperaban les cerrara la recaudación, yo con una cara que no podía ocultar todos esos sentimientos que me removieron el alma, ellas apuradas por partir hacia sus casas.
Los demás días transcurrieron con esas sensaciones de felicidad que no sé explicar en letras, hay cosas que nos llenan de esperanzas. La llamada fue una de ellas.


El viernes tuve consulta con el equipo de la clínica en donde me operé, ahora estoy yendo una vez por mes a controlarme. Llegué llena de miedos, he pasado por tantas cosas con lo referente a mi peso, que aún no me creo que la decisión que tomé - la de operarme - ha sido una decisión definitiva, que no voy a volver atrás, que no voy a subir de peso nunca más. Pero los temores son más grandes y a veces me veo llena de pensamientos tales como - habré subido de peso?, - y si éste mes no baje nada? etc, etc,.
Apenas llegué se me fueron todos los temores, me pesaron y bajé 5.100kg, me falta poquito para bajar de decena, no puedo explicarles, y aunque lo hiciera no lo entenderían... la fuerza que mueve en mi una balanza y unos números... me cambia la cara, me cambia la vida, me vuelve siempre a poner frente al camino que quiero.
Llevo 38 kilos menos. Me regalé un vestido hermoso que no se cuando voy a usar, a la noche les hice un desfile a mi hijo y mi pareja que estaban mirando un partido en la tele, se rieron de mí y mis ocurrencias, mi hijo se tapaba los ojos y decía: mi mamá esta loca...
Yo los quise más que nunca.

Hoy los quiero a todos.

"La felicidad pareciera ser un estado de ánimo pasajero, efímero, que se escurre de nuestra vida apenas aparece alguna dificultad."


5 comentarios:

Gastón dijo...

Y sí...
Es como una montaña rusa con subidas feurtes y bajadas iguales, con curvas y contracurvas y también algunas rectas en que pareciera no volverá a pasar nada.

Lo que hay que tener en cuenta (muy en cuenta) e zque se trata de la vida, y por eso, cada vez que se terrmina una vuelta, hay que sacar un boleto para una vuelta más... Para un dia más...

Besos vertiginosos

Anónimo dijo...

Me alegra que tu amor hacia vos misma vaya en aumento....Dale para adelante, te banco desde Buenos Aires, Cris!

Paula dijo...

Cris, me empapé con tu historia.
Fui hasta enero para saber de quién hablabas.
Entiendo eso de una llamada, y no por ello sos una mala persona. Él es quién te da alegrías porque es un imposible, un ideal.
Te felicito por tu peso, enhorabuena!!!!
Tu alegría es contagiosa, y está bien que te mimes y te compres cosas lindas para lucirlas!!!
Besotes enormes!!!

Cris dijo...

Gastón: Cuanta verdad hay en tus palabras. Ya estoy haciendo fila para sacar otros boletos.
Besos felices !!

Alex: Gracias, gracias, gracias se siente el apoyo de todos ustedes !!

Paula: Sí, los hombres imposibles son los que me han dado los mejores momentos de mi vida (en cuanto al amor). No hay vuelta que darle. Gracias y me encanta mimarme (más en el shopping)jeje
Besotes

Anónimo dijo...

Algunos ratos es tan sencillo ser feliz! Esos ratos son los que tenemos que guardar y recuperar, que intentar repetir, que rescatar, que recrear, que promover.
Besitos.