jueves, 30 de abril de 2009

Siempre a tu lado VIII



Cuan fuerte puede ser un corazón de tan solo nueve años….
Como puede una madre proteger a su hijo para que no sienta tristeza….
Que era lo mejor?
Que Gaby finalmente conociera a su padre, y el futuro de allí en adelante fuera incierto?
Que el padre no se presentara a la audiencia, el presente fuera como hasta ahora, pero el corazón de mi hijo se estrujara al pensar que su padre no lo quería.
Que quería yo?....
Por un lado quería que su papá no fuera, el encontrarme con él, iba a cambiar nuevamente mi vida, esa vida que había reconstruido con mucho trabajo, de la que aún tenía secuelas, sería volver para atrás muchos pasos.
Por el otro, no quería ver a mi hijo sufrir, y pensaba que el calvario de su relación (mejor dicho no relación) con su padre debía terminar, que esa imagen debía materializarse para que luego él supiera cual era el camino que debía seguir.

Gaby se cuidaba mucho de demostrar tristeza frente a mí, su corazón es tan grande que me cuidaba él a mí, no quería que lo viera triste o preocupado.
Por ésa época otro cambio grande sucedió en nuestras vidas, nos mudamos con mi pareja, dejamos la casa de los abuelos (en realidad vivíamos al lado, pero Gaby pasaba todo el día allí).
Otro paso a superar, una nueva realidad que lo tomó con sorpresa, a la que reaccionó con lágrimas, y que acepto sin reparos.

Pronto se adaptó a nuestra nueva casa, nuestra nueva vida, a la presencia semanal de sus hermanastros, y a la diaria de su padrastro (ante mi pregunta de porque usaba ésas palabras –que me hacían pensar en la mala de La Cenicienta- Gaby contestó que era la definición de la relación, me dijo que la había buscado en el diccionario).

Consideré bueno llevarlo a una psicóloga, pensé que era hora de que afrontara su vida, pero sobretodo lo que me preocupaba era que largara todo, que se descargara, las penas debían inundarlo y su afán de protegerme contra todo mal no lo dejaba preocuparse del suyo propio.

Me recomendaron una psicóloga que se especializaba en terapia gestáltica, les dejo un enlace que explica en que se basa éste tipo de terapia http://es.wikipedia.org/wiki/Terapia_Gestalt .
No entiendo mucho de psicología, pero aquella mujer fue fundamental en la vida de mi hijo, lo llevó a desprenderse de miedos, y a luchar por su presente, por su persona y por la persona que va siendo día a día.

Antes de la esperada audiencia tuve otra visita de una asistente social, ahora en mi nueva casa, tuve que transformarla un poco, pues no era conveniente que dijera que estaba viviendo en pareja, o sea que quité fotografías, diferentes objetos que marcaran la presencia de un hombre en la casa y también todos los cepillos de dientes del baño. La visita estuvo bien y el día más esperado estaba por venir.

Como siempre decidí que fuéramos solos, con la abogada a mi lado me sentía segura, y ése momento, el que fuera que debíamos vivir, lo quería hacer de a dos: Gaby y yo.
En el viaje fui repitiéndole a Gaby todas las posibilidades que se podían presentar nuevamente, el solo asentía, y no me dejaba penetrar en sus pensamientos.
Llegamos y nos sentamos, me dijo que si lo veía se lo dijera…..



Nos agarramos las manos.
Mi corazón era un solo latido, mis ojos recorrían el espacio haciendo guardia de lado a lado.
El tiempo iba pasando, nadie aparecía.
Llegó el momento en que el juez llamó a mi pequeño gran hombre, lo sentó frente a él y le preguntó de que cuadro era, cuantos años tenía, y si estaba cómodo allí.
“No me gusta el fútbol pero soy de Peñarol, y de basquetbol de Aguada porque mis tíos son de esos cuadros, pero mi abuelo dice que es de Progreso aunque siempre hincha por Nacional, tengo nueve años pero siempre dicen que parezco de más, y estoy un poco nervioso….”
Ya no era mi bebé, era un niño, un niño gigante, las lágrimas no dejaban de caerme y el pecho de hincharse de orgullo por ese ser que llevé en mi vientre durante nueve meses y en mi corazón por la eternidad.

Las preguntas fueron directas y concisas, las respuestas también.
- No, no conozco a mi padre.
- Mi madre me dijo que estaba de viaje, pero después me contó la verdad.
- Mi padre es una persona enferma y violenta.
- Nunca lo vi ni hable con él.
- Vivo con mi madre
- En la escuela me va bien.
- No sé si quiero verlo, pero creo que algún día lo tendré que conocer.

Salimos del juzgado y nos subimos en el auto. Anduve unas cuadras para aplacar nuestros corazones. Paré el auto en un parque y solo me dedique a abrazarlo, a llorar con él la ausencia de su padre, a acariciar su corazón lastimado por la indiferencia del ser que le dio la vida.
Lo abrace hasta asfixiar su tristeza, le homenajee su valentía de niño-hombre, le conté mi orgullo de madre, le proclame mi amor eterno como siempre, y le prometí mi mano agarrando la suya siempre, pero siempre SIEMPRE

PD. Mañana o pasado va la última parte.

miércoles, 29 de abril de 2009

Pasaron los años VII



Gaby al principio iba y sacaba las fotos varias veces en la semana, las miraba un rato y las volvía a guardar. De pronto se olvidaba de su existencia durante mucho tiempo o a veces venía un poco triste del jardín, pues traía un papelito que decía “Papá y Mamá” y según me confesaba entre lágrimas “mi papá está lejos….”
La excusa de que su padre viviera lejos, la puse a raíz de justificar su ausencia, no podía contar toda la verdad a un niño de tan solo cuatro años.
Pasó el tiempo, el juicio seguía su curso, ninguna de las veces que me presenté a las audiencias el “susodicho concurrió”, pensaba que las cosas iban a ir desencadenándose rápidamente, pues generalmente se dice que si la otra parte no se presenta a la audiencia pierde el juicio. En mi caso no se presentaba, pero cada vez que se vencía el plazo para entregar los papeles justificando su ausencia, los benditos (papeles) llegaban.
De todas maneras que credibilidad puede tener un padre que no se presenta para luchar por su hijo?
Acudí a la audiencia el día que debían declarar los testigos, las preguntas que les hacían eran: Hace cuanto que usted conoce a la Sra.…?, Conoce Ud. Al Sr.……?, Conoce al niño? Sabe que el niño tenga alguna relación con el padre?, sabe si el padre ha pasado algún cumpleaños con su hijo?, sabe si el padre se ha hecho cargo económicamente de la manutención del niño?.....Todas las respuestas eran negativas, el padre nunca tuvo vinculación alguna con el niño desde la última vez que lo vio, aquella noche de abril de 1996…..

La abogada me aseguró que íbamos en el tramo final. Pasaron unos meses y me llamó por TEL, me dijo que fuera a su estudio que tenía que hablar conmigo. Arreglamos día y hora, y mientras estaba en viaje se me ocurrieron muchísimas ideas sobre la charla que íbamos a tener, pero juro que nunca pensé lo que más tarde escuche.

El punto era que hacía algunos meses se había aprobado un nuevo Código de la Niñez y la adolescencia, según el código, el menor era llamado a declarar ante el juez en el caso de la perdida de patria potestad por parte del padre. Hice mil preguntas, sintiendo que era un disparate que mi niño tuviera que enfrentarse a semejante proceso, pero lo que más me preocupaba era que una vez enterado el padre de que en esa audiencia iba a concurrir Gaby, se presentara en ella.
La abogada me dijo que nada había para hacer, me dio la fecha de citación, y con el papel en la mano me fui de su estudio pensando en lo injusta que a veces es la vida.

Gaby ya tenía nueve años, tiempo en que había crecido felizmente dentro de una familia que lo adoraba, tenía sus momentos de melancolía por la ausencia de su padre y en ésos momentos pasaba por otra etapa también difícil: su mamá tenía novio, al que él no quería ni nombrar.

En el transcurso de esos años, mi relato en cuanto a su padre, a la verdadera historia, había ido cambiando…. Gaby ya sabía el pasado de violencia que su mamá había vivido, de a poco había transformado la mentira del viaje en la verdad del pasado y delpresente.” Tu papá estaba enfermo, te quiere mucho, algún día lo vas a conocer, voy a ayudarte a encontrarlo cuando tú quieras, los problemas que hubo entre él y yo nada tienen que ver con vos…”

El día que elegí para contarle lo de la audiencia salimos a pasear en el auto, comencé a hablarle, le dije que no me había parecido importante hablarle de un juicio pues en realidad solo eran papeles, que el fin del juicio era su seguridad, si en algún momento a mi me pasaba algo, el iba a estar con sus abuelos y nadie podría llevárselo, le conté que el juez quería escuchar su opinión sobre todo esto, y después aguantando todas mis lágrimas, le dije que quizás ése día el iba a conocer a su padre.

martes, 28 de abril de 2009

La foto partida (VI)



Después de esa audiencia me sentí mucho más aliviada, pensé que él estaría entretenido con otras cosas, y por fin me iba a dejar tranquila.
Como todo no es color de rosas, nada termino allí, siguieron las contestaciones a los papeles presentados por mi abogada, pedían que me viera otro sicólogo, demandaban daños y perjuicios por no conocer a su hijo, mi abogada (una leona), fue objetando cada papel.

Tuve que juntar algunos testigos, unos del pasado, otros del presente, que constataran que mi hijo no veía al padre y que éste nunca se había aparecido ni preocupado por él.

Es verdad que yo me negué a que lo viera, pero tenía y tengo mis razones para haberlo hecho, creo que quizás las mujeres me puedan entender más que los hombres (las que sean mamás), y que los hombres juzguen mal.
Se que muchísimas veces, los niños se toman como rehenes de situaciones que nada tiene que ver con ellos, sino con el matrimonio en sí. Éste no fue mi caso, sin embargo, mientras iba pensando a quien le podía pedir que me saliera de testigo, me topé con una decepción muy grande, Hable con dos amigas y obviamente me dijeron que sí, luego lo hice con una compañera de trabajo que tampoco tuvo problemas, para lo último deje a un amigo que siempre me fue muy querido, pues en algún momento habíamos hablado del tema y el me había dicho que no había problemas. Cuando llegó el momento lo llamé para pedirle los datos que debía pasarle a la abogada, me dijo que lo tenía que pensar, que todo eso lo ponía nervioso, le contesté que no sabía que era lo que lo ponía nervioso, no le pedía que mintiera en nada. Al final, le dije que dejara que me las iba a arreglar como pudiera. Esto me cayó como un balde de agua fría, pues sabía que todo era obra de su novia, una vez en una charla me había dejado bien claro que ella no estaba de acuerdo con mi proceder… (La quisiera ver ahora que tiene dos hijos y conoce el amor de madre).
Me decepcione, pero no corte esa amistad, éramos amigos desde los 13 años, no daba para enojarme, pero comencé a pensar si realmente estaba bien mi proceder. Cada vez que lo pensaba me asaltaba la gran duda, de: como tomaría mi hijo todo esto?, me reprocharía el haberle negado a su padre?, se daría realmente cuenta de que todo lo hacía por su bien?

Gabriel le decía papá a mi viejo, un día hable con la psicóloga del preescolar donde concurría y le conté la historia, ella me aconsejo que le hablara claro, que le dijera que el abuelo no era su papá, que el tenía un papá que estaba lejos y que le mostrara una foto suya.
Era mejor que no se creara fantasmas.

Me armé de valor y un día llame a mi hijo de 4 años y le comencé a contar que “Gaby, vos sabés que el abuelo, te quiere mucho mucho mucho, pero que no es tu papá, el abuelo es mi papá… vos tenés un papá que no está acá ahora, porque se tuvo que ir a otro país, pero que también te quiere mucho mucho y siempre piensa en vos. Mamá tiene unas fotos de él, vos querés que te las muestre?”

Me dijo que sí, tenía los ojitos húmedos, yo trataba de aguantar mi propio llanto.
Fui a buscar un sobre donde guardaba algunas fotos del día de mi casamiento, las guardaba porque era pruebas de violencia, tenía un ojo con un moretón, estaba maquillado, pero igual se notaba…..

……….“ Estábamos acomodando lo que iba a ser nuestro dormitorio en la casa de mi abuela, y teníamos muchas cosas que terminar…yo estaba inquieta, tenía 8 meses de embarazo, me casaba dentro de 2 días y todavía no tenía el dormitorio terminado…. Vino mi tío (que vivía también allí) y le pedí que me ayudara a colocar unas luces, cuando estábamos colocándolas, llego él, ya no recuerdo de donde. Cuando termino mi tío se fue, y él enloqueció, apuntó directo a mi rostro.
Tuvimos que irnos a pasar la noche a un hotel, porque mis padres iban a venir a ayudarnos a terminar todo, y no podían verme así. Cuando llegamos al hotel yo no tenía mucho dinero, y mi tarjeta de crédito estaba toda arrugada (él me la había tratado de partir, porque yo “era rica”) (era una extensión de la de mi madre), pusimos unas cuantas excusas y finalmente la aceptaron en un hotel de la calle Uruguay, subimos a la habitación y enseguida pidió hielo, mi ojo estaba sumamente hinchado. Fue la única vez que después de golpearme me pidió disculpas, pero me aclaró que yo tenía toda la culpa.”

Le mostré esas fotos a Gaby que las miro con curiosidad, atención y una seriedad admirable para su corta edad, después las guardé en un sobre, y lo puse dentro de una caja diciéndole
- Mamá deja las fotos acá, cuando vos quieras verlas, venís y las agarrás ta?
- Si Mami – y se fue a jugar.

Al otro día en la tardecita fue a la caja y agarró las fotos, me trajo el sobre y empezó a sacarlas, tomo una y la arrugó, tomo la siguiente he hizo lo mismo, yo no sabia que hacer, le pregunté porque hacía eso y no me contestó.

- Vos no querés que mamá y papá estén en la foto juntos?- le dije
- No, no quiero que estén juntos- me dijo
- Bueno no las rompas, que algo vamos a hacer- dije y le saque el sobre y las fotos arrugadas.

Fui al aparador y busque la tijera, la traje y le recorte las fotos, su mamá por un lado, su papá por otro, el sonrió, guardo las fotos de nuevo en el sobre y las puso cuidadosamente en la caja.
Que sabios son los niños!!

PD mi hijo fue siempre un niño feliz, ahora es un adolescente despreocupado y tierno, seguro va a ser un hombre de diez, simplemente porque tiene un gran corazón, y a pesar de su corta edad es muy sabio.

lunes, 27 de abril de 2009

Tiempo de Juzgdos (V)



Paso un tiempo y un día recibí un papel de un juzgado, una citación que decía debía comparecer tal día a tal hora por el juicio que me empezaba el Sr.……… por negarle la visita a su hijo.
Mi madre mediante una compañera de trabajo me puso en contacto con una abogada, fui a verla y le conté toda la historia. Me enojé un poco con las preguntas de ésta señora, o mejor dicho por las acotaciones que hacía a mis respuestas, me daban a pensar que ella no me creía.
Rápidamente mi abogada contestó la citación diciendo que estaba fuera de lugar pues no le correspondía hacerla en ése juzgado etc., etc. Allí fue cuando decidí hacerle yo un juicio a él. La abogada me dijo que tramitara la pérdida de Patria Potestad, que quiere decir sacarle todos los derechos al padre sobre el niño (menos el apellido), me dijo que era difícil pero no imposible, que ella creía se podía hacer. No recuerdo fechas pero haciendo cuentas creo que fue por el año 2000, comencé a hacerlo, junté las pocas pruebas que tenía.
Su historia clínica en donde constaba que una vez había tratado de suicidarse, fotos de nuestro casamiento (en donde se me veía un ojo morado), constancias de pagos de cosas de mi hijo, jardín de infantes, sociedad médica, y algunas constancias de la comisaría en donde relataba diferentes episodios que habíamos vivido.
Paradójicamente, estando de novios, yo un día había madrugado para hacerle la cola a él para conseguir un puesto de trabajo en una institución pública, el caso es que pasados esos años el lo consiguió, entonces mediante eso, comenzó él a hacerse cargo de la cobertura médica de mi hijo. La abogada me dijo que yo no me podía negar, y formaba esto parte de sus “pruebas”, de que él se había encargado económicamente de su hijo. Recuerdo que pasé toda la tarde en la parte administrativa de socios de esa mutualista reclamándoles una carta donde dijera que de tal fecha a tal fecha el recibo de pago de la cobertura mutual había ido a X dirección (mi casa), me la negaban, hasta que dí con una empleada que después de llorarle un rato me dijo que ella me la hacía pero que era ilegal ¿?.
Presenté todo eso, y debo decirles que pasé de todo durante los 7 años que duró el juicio, tuve que hacerme una pericia siquiátrica, porque el decía que yo estaba loca, recibí miles de veces en mi casa a una asistente social, tuve que bancar cada inventos que el ponía en las contestaciones a mis demandas…. Ej. En una estaba escrito lo siguiente….” La Sra.…… no quiere recibir mi dinero y no quiere verme por lo que yo todos los meses me dirijo a su lugar habitual de trabajo que es un supermercado y dejo dinero en las góndolas….” Pueden creer eso? Que abogado en sus cabales lo escribiría y presentaría como prueba?.
Cuando llegó la primera audiencia casi me muero, no quería verlo, pero sabía que era inevitable, la abogada me acompañó en todo momento, no quise que nadie de mi familia lo hiciera, esto lo tenía que acabar yo solita.

Estábamos sentadas esperando que nos llamaran para entrar a la sala, y de pronto vino un hombre y me pregunto: Usted es la Sra. Cristina xxxx?
- Sí- contesté
- La esposa de el señor Gabriel xxx- dijo
- Sí, estamos separados hace años- le respondí
- Soy el abogado de la defensoría del Sr Gabriel xxx- se presentó
- Y dígame Sra., el Señor Gabriel se encuentra aquí?- me preguntó
Yo lo miré incrédula, no entendía nada.
- No, no está aquí- le contesté

Mi abogada se levantó y fue a hablar con el a solas, entramos a la sala tuve la audiencia con el juez y el Sr. Gabriel xxxx nunca apareció.
Ni su abogado le conocía la cara. Ninguna de sus mil caras.

PD Hoy en día he forjado una amistad con la abogada y pasado el momento de la rabia de que siempre, hasta la última vez que fuimos a una audiencia me preguntara si de verdad yo no seguía enamorada de él, me decía que quizás yo lo veía y se me caían las bombachas (sí así nomas lo decía). Le explique mil veces que todo, absolutamente todo lo que le había contado era cierto, ella me dijo que a veces se topa con mujeres que mienten por despechadas. Hay de todo en la viña del señor.

sábado, 25 de abril de 2009

Continuación (IV)



Luego de eso tuve otro tiempo de encierro. Mi papá me llevaba a trabajar en el auto, me iba a buscar también.
Empecé terapia, me sirvió para sacar todos los horrores que viví y poder contárselos a alguien, a un extraño que no me juzgara, pero no para perder el miedo.
También fui a ver a un abogado, que me aconsejo dejar las cosas así por ahora, me dijo que no me divorciara porque sino se iba a tramitar la tenencia, me dijo que si empezaba a tramitar la tenencia él iba a tener que verlo, que como yo nunca le había hecho una denuncia por violencia doméstica probarlo iba a ser muy duro.
Quise retomar mis estudios, fui al centro donde estudiaba y como no estaba en la lista me volví para mi casa, a la tarde me llamó una amiga – compañera de allí- y me contó que mi ex había estado todo el día en el local de estudios, que había abierto las puertas de todas las clases, que me buscó como loco todo el día, dice que cuando ella salió para irse el aún estaba allí sentado esperándome. No me animé a ir más allí, mis estudios debían esperar.
Un día cuando estaba preparándome para salir del trabajo, vino una compañera que era guardia de seguridad y me dijo: tu ex está en la vereda de enfrente-
Cuando llegó mi padre ella se lo dijo, mi viejo estacionó el auto bien enfrente de la puerta (dos metros de separación), mi compañera la guardia le había ido a hablar, a decirle que no armara lío. Él había cruzado para la acera del local donde yo trabajaba, estaba a unos diez metros de la puerta, esperé a que mi viejo estacionara el auto, mi padre abrió la puerta por donde yo debía entrar y me espero allí parado, esos dos metros eran lo que debía de recorrer.
Empecé a caminar con la cabeza gacha y un golpe me tiró al piso, otros golpes le siguieron mientras mi padre lo sacaba de encima mío y le empezaba a pegar, salió otra persona del local, los separaron, mi padre se subió al auto, yo ya lo había hecho y nos fuimos.
Tampoco quise hacer la denuncia en ese momento.

Al tiempo, antes de que mi hijo cumpliera el año nos mudamos, También cambié de trabajo para otro local de la misma empresa más cerca de donde vivía ahora. Él conocía la casa para donde me había mudado, pues era una casa a las afueras de la ciudad que mis padres tenían hace años. La vida allí fue más apacible, más tranquila, pero mis miedos no se iban del todo.
Después de mudarme dejé la terapia, no sentía que me aportara nada, no sentía que la psicóloga le hubiera dado en la tecla para sacar mis miedos, decidí que hasta allí había llegado con ella.

Tuve otros encuentros con éste sujeto, todos ellos los denuncié. En el ínterin el llamó varias veces a mi casa, me decía cosas y cortaba, una vez me llamo una muchacha diciendo que era su novia, y que yo era muy mala persona por negarle a su hijo. Le dije que si era su novia tuviera cuidado, él era un hombre violento, y ella no tardaría en averiguarlo.
De pronto ni siquiera el teléfono podía atender. Un día llamó y atendió uno de mis hermanos, le dijo lo siguiente: Decile a tu hermana que tuve otro hijo, que nació hace una hora, decile que por culpa de ella no le voy a poder dar mi apellido, porque todavía estamos casados.
Mi hermano colgó sin decir nada y luego me lo contó.

Un día (Gaby tenía dos o tres años) iba en el auto con mi hijo, estaba como a tres cuadras de mi casa, esperando para doblar la calle y el se bajo de un ómnibus justo delante de mí, me vio y se paró delante del auto, comenzó a gritar de todo, yo daba marcha atrás, el iba para atrás, me golpeaba los vidrios, Gaby lloraba y me preguntaba: Quien es mami?, Quien es ese señor?. Estuvimos así como 5 minutos.
Apareció un vecino que sabía algo de la historia porque era conocido de mis padres, le empezó a gritar y el retrocedió, yo fui para mi trabajo (no quería ir a mi casa porque seguro el iba hacia allí), subí a la oficina y me quedé unas horas, hasta que mi padre me vino a buscar. Años después supe que uno de mis hermanos (el más chico) (enterado por el vecino), lo busco y esperó a que se tomara el ómnibus. Al rato llegó mi otro hermano se subieron al auto de mi padre y se fueron los dos a perseguir el ómnibus, según mi hermano más chico, el más grande subió al ómnibus, lo agarró del brazo y lo hizo bajar a las fuerzas, dice mi hermano que le dieron la paliza de su vida. En realidad ninguno de los dos nunca me lo contó, un día a alguien se le escapó y así fue como me enteré.
Por suerte esa fue la última vez que lo vi, más no lo último que supe de él.

PD No sé porque mis hermanos nunca me lo contaron, todos en mi familia me veían perturbada, trabajaba todo el día y solo me dedicaba a mi hijo, poco a poco iba saliendo…

viernes, 24 de abril de 2009

Sigue la historia... (III)





Empecé a caminar derechito como él me lo ordenaba, lloraba y apretaba a mi bebé junto a mi pecho, hacía frío ya eran como las tres de la mañana.
Entonces le dije: Pero vos recién cuando estábamos apoyados contra el muro me prometiste cosas, me las prometiste hoy todo el día, me dijiste que ibas a cambiar, como querés que te crea, mirá todo lo que hiciste – dije ahogándome en mi llanto.
El milagro sucedió y el me dijo: Tenés razón, vamos a que te tomes un taxi-
Dimos la vuelta, y la alegría no cabía en mí. Había terminado, por fin….
Cuando llegamos nuevamente a la parada de taxis, le dije que el tenía que hacer bien las cosas para que nosotros pudiéramos volver, y que así me estaba dando un buen ejemplo.

Entonces me miro con odio, me pidió que le diera al bebé.
- No, ya me voy – dije inocentemente
- No, no te vas- respondió
- Si, vos lo prometiste – insistí
- Te dije que vos te ibas, pero Gaby se queda conmigo – dijo
- No, el tiene que estar conmigo – dije
- No, el siempre está contigo, todas las noches está contigo, duerme contigo, hoy se queda conmigo.
- No, pero pensá que no tiene ropa (la había tirado toda), no tiene nada.- dije yo
- No importa me las voy a arreglar, vos andá y mañana me llamás y lo venía a buscar – respondió
- Por favor no me hagas esto- le dije
- Ya está decidido- me dijo.
- Bueno, entonces dejame que los acompañe hasta tu casa, así me quedo tranquila, después vuelvo y me tomo un taxi- dije

No piensen que lo iba a dejar así, dentro de mi mente me dibuje rápidamente los pasos que iba a seguir, primero lo acompañaría a su casa, lo dejaría con el bebé, después iría a una comisaría haría la denuncia y vendría a buscarlo con la policía.
Empezamos a caminar nuevamente hacia la calle Ramallo, el había suavizado su tono he iba diciéndome explicaciones de porque el niño debería quedarse a dormir con él. Entonces me paré, lo miré y le dije:

- Gabriel (sí, se llama igual que mi hijo), mirá yo estuve pensando ahora y creo que tenemos que darnos otra oportunidad, todo ha sido muy difícil y sé que para vos es difícil, quiero que empecemos de nuevo, ahora tenemos a éste tesorito y las cosas van a ir mejor-
Ahora- proseguí- dejá que me vaya con Gaby (junior) para la casa de mis viejos, mañana mismo empiezo a mudar todo para “nuestra” casa. (Con él cuando nos casamos vivíamos en la casa de mi abuela (ya fallecida) la mamá de mi madre). Mudo todo y después te vengo a buscar, vamos a vacunar al gordo juntos al Pereira (tenía que ser allí, allí había sido vacunado él) y luego nos regresamos para nuestra casa y empezamos de nuevo desde cero. Que te parece? Aceptas?, Yo aún te amo- dije.
Su rostro se transformo en sonrisas, me abrazo largo y me dijo: Sii!!!

Alargo el brazo, y paró un taxi, nos dimos un beso de a tres, y me subí, le hice adiós con mi mano y la manita de mi bebé, le hice adiós hasta que se hizo chiquito por la distancia.
Me dí vuelta, me acomodé en el asiento, lloré mucho, abrace a mi hijo y le susurre al oído:
- Esta fue la última vez vimos a tu papá.

PD No sabía cuanto había de pesarme hasta hoy en día esa decisión, la culpa con la que cargo por haberle negado a mi hijo su padre, como me juzgan algunas personas por ello.
No tuve otra elección, el bienestar emocional de mi hijo estaba primero.

jueves, 23 de abril de 2009

Algo de mí (II)



La buena de la tía me invito a cenar, a esas alturas yo ya no sabía como escapar de allí, quería irme claro, pero tampoco quería quedarme a solas con él. Si estaba con su tía nada podía sucederme, por lo que accedí a la invitación y me quedé a cenar.
Luego de cenar (para eso ya eran más de las 23 hs, no se) no recuerdo que sucedió, sé que el último ómnibus que tenía desde esa zona para mi casa ya había pasado. O sea que la única posibilidad era irme en taxi. Por suerte la tía sacó el tema y me dijo,- ahora tenés que tomarte un taxi Cristina, si querés te llamo uno por TEL-. Él no dejo que terminara de hablar y le dijo que íbamos a ir a unas dos cuadras de allí, a una parada de taxis y me lo iba a tomar en ese lugar.
Mi cara se transformó, no quería de nuevo estar a solas con él, pero tuve que acceder, le tenía tanto miedo, mi hijo ya no estaba en mi vientre, no podía defenderlo con mi cuerpo, tenía miedo que toda la locura que tenía su padre le hiciera daño.
Salimos a la calle, hacía un poco de frío pero no tanto, Gaby iba en mis brazos envuelto en una manta, la paz que me transmitía su cuerpo, su olor, tocarlo, esa paz es hoy mi consuelo, por esa paz volvería a vivir lo pasado.
Caminamos hacia la parada, yo rezaba porque nada retrasara mi viaje de vuelta ya más de 12 horas después, a mi hogar, imaginaba como estarían mis viejos (en esa época no había celulares), no sabían nada de mí más que mi promesa de regresar a eso de las tres de la tarde, todo eso rondaba mi cabeza cuando casi casi a unos metros de llegar a la parada de taxis, me pidió que me quedara un rato a conversar para arreglar las cosas. Me recosté a un muro, apoyé el bolso y la mochila en el piso y lo miré resignada esperando que comenzara a repetir lo mismo de siempre.
Lo que hablamos no sé, yo le seguía la corriente, y trataba de que me entendiera, de que supiera que no quería saber nada de él, que ya no lo quería, todo con sumas sutilezas.
De pronto tomo al bebé entre sus brazos, y le hacía mimos, todo eso me hacia llorar desconsoladamente, lo miraba a él y a nuestro hijo, pensaba en todo lo que me había ocurrido en el último año, en la familia feliz que siempre había soñado, en como había fracasado, en como me había metido en esa historia, en donde estaba ahora. Ya no era solo yo, la vida de mi hijo también era la mía.
Lo acurrucaba y le daba besitos, entonces le abrió la mantita y me preguntó:

- De donde sacaste la ropa que tiene puesta?
- Ese conjuntito se lo regaló una pareja amiga de mis viejos- dije tratando de que sonara normal.
- No me gusta – ya estaba furioso
- Quienes son esos amigos?
- Unos que viven cerca de la casa de afuera, siempre salen a caminar juntos- dije
- No quiero que use esto!- grito

Y comenzó a arrancarle la ropa, me dijo que lo iba a cambiar y que le iba a poner el otro conjunto que estaba en el bolso. Traté de detenerlo, pero todo lo que hiciera era en vano, le dije que no podía desvestir a un bebé de tres meses en medio de la noche en la calle, que se iba a enfermar, pero el estaba ciego de furia. (Según él, como él había sido un niño pobre, nuestro hijo no podía usar ropa nueva, por suerte mis primas me habían dado ropa de sus hijos, si lo vestía con ropa usada el padre estaba conforme)
Cuando terminó de desvestirlo y le puso otra ropa que había en el bolso, me pasó al bebé. Tomo con una mano el conjuntito y sosteniéndolo como si largara olor (con la punta de los dedos) lo estiro en el aire, saco de su bolsillo un encendedor y comenzó a prenderlo fuego. Yo lloraba, no sabía que más iba a pasar.
Después me dijo que me iba a parar un taxi, respiré aliviada esperando el final. Nos acercamos al cordón de la vereda y el bebé lloraba, le pedí que sacara el chupete del bolso, y él me lo pasó, ya habían pasado varios taxis libres pero me prohibía que los parara. Parado al borde de la calle comenzó a sacar las cosas del bolso, las examinaba, me las mostraba y me decía esto lo tenés que tirar y lo tiraba, tiro pañales, tiro mediecitas, saco el tarrito de toallitas de lanolina y las tiro una por una, me dijo que a el no le limpiaban el culo con eso, que era cosa de ricos, decía que yo era rica, pero que su hijo no iba a limpiarse el culo con cosa de ricos.
Yo no era rica, ni nada parecido, tenía 19 años, trabajaba desde los 15 o 16 en un supermercado (sigo trabajando allí), estudiaba para ser ayudante de arquitecto, mi padre era comerciante, mi madre era profesora, vivíamos bien, pero estábamos muy lejos de ser ricos. Una cosa es tener dinero porque uno se lo gana, y otra muy distinta es ser rico.
Para él, la diferencia era enorme, él no trabajaba, por lo tanto no tenía dinero para nada, eso le hacía rabiar contra mí y mi supuesta “riqueza”.


Vino un hombre que estaba en la parada de taxis, se acerco a nosotros y le dijo- Flaco, parála, te estás pasando, hace rato que te estás pasando.
No te metas- le dijo
Me tomó del brazo y empezó a caminar, me apretaba fuerte y me decía: Camina, camina, camina…- seguía repitiéndolo. Yo caminaba.


- Sabés cuantas veces caminé desde acá hasta tu casa porque no tenía un peso para el boleto?- me preguntó lleno de resentimientos.
- Caminaba porque tenía que verte, pararme frente a tu casa y ver que hacías, nunca salías, o andás con alguien? –decía
- Y también volvía caminando- terminaba.
- Ahora vas a saber lo que es caminar más de doscientas cuadras, ahora lo vas a saber, vamos a ir caminando hasta tu casa- sentencio.

PD1 Sé porque yo misma me lo preguntaba antes de tener ésta experiencia, que muchos se preguntarán porque las mujeres aguantan eso, porque no gritaba, porque no iba y me aferraba a ese hombre que decidió intervenir, porque no hacía algo. No tenía fuerzas, lo único que me rodeaba era el miedo. Las experiencias espantosas que viví junto a éste individuo son muchísimas, sin embargo seguía parada, manteniendo el equilibrio, pero parada al fin. La violencia constante, las amenazas eternas, los golpes, las torturas sicológicas, eso te hace pedazos, te recorta en pedacitos, se lleva tu mente, se lleva tu alma, te despoja de razón, no te queda autoestima alguna , pensas que realmente sos culpable, te va dejando en la nada. Nada haces y niegas todo. Pero yo ya había dado un gran paso, lo había dejado, había abandonado nuestro hogar. Ahora necesitaba saber como hacer para que esa noche se terminara.

PD2 Voy a seguir contando mi historia, pues cuando me puse a escribir no pude parar, escribí y escribí hasta llegar al final. Durante el proceso no se me cayó ni una lágrima, me dí cuenta de que hace tiempo debería haberme sentado a hacerlo y que cada vez soy más fuerte. Sepan disculparme por ello, pero ésta es mi historia.

miércoles, 22 de abril de 2009

Algo de mi ( I )



Ayer mientras le escribía un mail a Paula (Bera) me cayeron unos lagrimones, hay heridas que aunque sanadas nunca dejan de doler.
Es difícil ver a un hijo sufrir, es difícil saber que sufre y lleva la procesión por dentro. Mi hijo me cuida tanto desde chiquito que no me hace saber si está mal, y menos cuando del tema con su padre se trata.

En algún post conté como me separé, fue cuando mi niño tenía 3 días de nacido, los procesos luego de eso fueron lentos, por un lado yo quería que su papá lo viera, por el otro cada vez que fijábamos un encuentro se me hacía imposible regresar a mi casa, imposible regresar sana y salva, venía con mi corazón marchito, y también algunos moretones, la historia era de nunca acabar, y las promesas ya no me conmovían. Y así sucesivamente, luego de una salida “para ver al bebé”, yo dejaba de atenderle las llamadas, y me volvía una prisionera en mi propio hogar, no quería salir por si él estaba allí, y si iba a algún lado siempre miraba requisando cada rincón para no encontrar su rostro. Un día iba caminando para mi trabajo que me quedaba a dos cuadras, como siempre con la cabeza gacha, mi hijo ya tenía 3 meses, de pronto él se apareció de la nada y por supuesto no dejo que siguiera mi camino.
Me hizo caminar derechito, y no oyó mis protestas. Nos sentamos en el escalón de una casa abandonada. Allí estuvimos casi 5 horas.
En un momento apareció uno de mis hermanos en bici, me preguntó si estaba bien. Le dije que sí.
Conversamos mucho, no faltaron sus clásicas amenazas o apretones, los pellizcos que serían moretones luego, le dije que él debía aceptar que estábamos separados, me dijo como siempre la clásica excusa de que él quería ver a su hijo.
Le dije temblando de miedo que yo también quería que lo viera, pero eso no quería decir que me convierta en su rehén en cada visita.
Acordamos que al día siguiente “recuerdo que era el domingo de ramos del año 1996” yo iba a ir sobre el mediodía, y le iba a dejar al bebé dos horas junto a él en la casa de sus tíos (que eran buena gente)
Luego lo iba a ir a buscar, y el me lo iba a entregar sin hacerme ningún problema, ésa era su promesa.

Al otro día hice lo acordado y sobre el mediodía ya había dejado a mi bebé en sus brazos.
Pasé esas dos horas debatiéndome entre el miedo y el miedo, quise tranquilizarme para cuando tuviera que ir a buscar a mi hijo, pero los latidos del corazón se me hacían cada vez más fuertes.

Me pare delante del jardincito que tenía la casa de la calle Ramallo y toque timbre, esperando que saliera con el bebé en brazos y el bolso. Pero no, salió su tía, una señora mayor a la que yo le había tomado mucho cariño, y me hizo pasar, tuve que decirle que sí y entré.
Para eso eran las 14 y 30 aproximadamente, la tía me sentó y comenzó a hablarme y él me miraba de lejos con sonrisa socarrona, como diciendo “viste no te fuiste”, la tía me hablaba y hablaba inocentemente sin saber los problemas entre nosotros, bah, sabía que nos habíamos separado, sabía que él me trataba mal, pues yo un día se lo dije, claro, yo nunca decía que él me pegaba. Es algo que no te sale, algo que te mancha y por lo que sentís tanta vergüenza y humillación, que solo las personas que han padecido violencia lo saben, no puedo pedir que me entiendan, solo quiero contarlo.

Tome varias tazas de té, y de pronto él se paró y le dijo amablemente a la tía si se podía quedar con el bebe un rato, que nosotros teníamos que hablar e íbamos a salir a caminar un rato. Lo miré con odio, pero en la situación que me ponía, teniendo a una señora mayor que se había comportado siempre a las mil maravillas conmigo, yo no quería hacer una escena, y ella nada iba a poder hacer por mi si la hacía.
Salimos y caminamos, después de tantos años no recuerdo de que hablamos, solo que caminamos y el seguía siempre con lo mismo, que teníamos que volver, que él no iba a ser más así, que todo era culpa de mi madre, que el no era así porque sí. Mis oídos no escuchaban, mi mente estaba en otro lado, mi corazón junto a mi hijo, cada vez nos íbamos separándonos más. Mil historias pensé, comencé a sospechar… y si se llevaban a mi hijo y lo raptaban, y si de pronto venía su tío (el hijo de su tía), y se lo llevaba… ese hombre no era de fiar. Quería que terminara de hablar, quería que me dejara libre, ya eran más de las 8 de la noche y yo aún estaba allí. Lo que vino después no es para relatar, pero tampoco para pasar por alto. Estábamos casados, nos habíamos casado el 15 de diciembre del año anterior, pero aún dentro de un matrimonio puede existir la violación, muchas veces sentimos o vemos en películas que se trata el tema. Existe? Si, claro.

Cuando logró lo que quería, volvimos a la casa de sus tíos, mi gordo ya había tomado la mema y estaba dormido, sus ojitos cerrados, su cara de ángel.
Lo peor de la noche aún estaba por venir.


PD. Hace tiempo que quería escribir sobre ésta parte de mi vida, y espero no se lo tomen como un pedido de compasión, ni de lástima. Hoy hace 13 años de todo eso, estoy bien, he superado muchas cosas, he salido adelante, todo lo vivido me sirvió para crecer, de golpe, pero crecer al fin. Tenía 19 años recién cumplidos, un bebé a quien cuidar y una historia de la que siempre quise escapar, pero por fin he comprendido que uno no puede ni debe escapar de su propio pasado.

domingo, 19 de abril de 2009

Un mimo

En la escuela cuando estábamos aprendiendo a leer había un libro con las siguientes frases que jamás olvidaré:



. LALO Y LALA PONEN LA MESA



. LELO Y LILA AMASAN LA MASA



. MI MAMA ME MIMA



Ésta vez no fue mi mamá, sino que fue Paula de Bera http://histerias-historias.blogspot.com/ , me mando un mimo blogueril regalándome éste premio





Paula de Bera, muchísimas gracias por haberte acordado de éste espacio y de mi persona, el blog y los blogs de otros, el tuyo por supuesto, forman ya parte de mi vida, una parte que me encanta y me descansa, en donde puedo mostrarme desde adentro y compartir miedos, tristezas, risas y donde me siento en compañía, sé que es extraño para algunos, pero también sé que hay muchos que me entenderán. Por eso éste premio es tan significativo, porque promueve la amistad, y sí creo que se puede ser amigo sin nunca haberse visto las caras. Claro que lo creo.


Las reglas cuando se recibe el premio son las siguientes:
1. Presente la idea del premio.
2. Ponga el enlace del blog que lo recompensó.
3. Publique las reglas.
4. Elija diez blogs a quienes les otorgue el premio.
5. Informe a los bloggers

Como no soy mucho de seguir los pasos al pie de la letra, no voy a premiar, sino a compartir este lindo mimito con todos los que me leen y con toda la lista de blogs de los que soy asidua lectora (están a un costadito de éste texto).
Gracias de nuevo Paula, sos una lucecita en la galaxia de Blogger.

sábado, 18 de abril de 2009

Pasajes de ayer




Llamada telefónica de mi marido a eso de las 19hs.
El- Hola como te fue mi vida?

Yo- Bien

El- Acabo de salir del dentista, voy a buscar a los chicos y voy para casa. ¿Qué vamos a cenar?

Yo- Ni idea

El- Que te parece si pedimos algo?

Yo- Pagas vos?

El- Pedimos algo o no?

Yo- Repito la pregunta: Pagas vos?

El- Si, si pago yo.

Yo- Bueno entonces pedimos algo.

El- Bueno chau

Yo- Chau


A los 15 minutos, me vuelve a sonar el celu.



El- Mi vida soy yo

Yo- En serio???

El- tarada

Yo- Si, que paso

El- Estoy en XXXX (supermercado), estaba pensando y mejor llevo comida hecha de acá que te parece?

Yo- Bien

El- Si porque me va a salir más barato.

Yo- Si

El- Porque me hablas así?

Yo- Porque estoy trabajando !!!

El- Bueno chau


(Si pagaba yo no se preocupaba de cuanto salía) Que conste en actas !!!





Al rato




SMS


El- Te amo. Estas enojada?

Yo- Nop

El- Conociste a alguien más como conductora?

(Ayer tuve un evento en mi empresa y tuve que conducirlo, iba a salir por el canal de cable local en un rato y él ya estaba en casa con la tele prendida)

Yo- No tontín

El- Estás segura tin ton ?Aparte llego y veo ropa íntima tirada en la cama y zapatos en el piso Ud. no desconfiaría?

Yo- De mí no, soy re- buenita

El- Re re re buena? y yo soy re tontín?

Yo- Algo así

El- Re cornudín?

Yo- Te parece?, no sabes a quien tenés al lado.

El- como sos? Re re rebuenita?

Yo- Leal

El- Cris Leal


Al rato, yo seguía en el laburo y no continué la charla por sms pues estaba ocupada. Cuando empezó el programa de tv (eran 5 minutos)

Llega un sms

El- Sos loca !!!!! Como te vas a poner ese vestido? No te lo ibas a poner para mi?

Yo- Llegaste tarde

El- Sos re- linda !!!!

Yo- De chiquita

El- Ese vestido era para mí !!!

Yo- Papi, si no te apuras con las promesas el vestido me lo saca otro

El- Maldita

Yo- Me encanta!!! Ta, estoy trabajando Bye


Se ve que a mi vete le pico verme con el vestido que le fascina, ese con el que me dijo hace como un mes y medio me iba a llevar a cenar y después a bailar. Como siempre no cumplió. El vestido estaba colgado sin estrenar en el armario junto al que debería haberme puesto para el evento de ayer.

No está mal hacer maldades para que se den cuenta de que si no se apuran, te pierden.

jueves, 16 de abril de 2009

Dime


Dime


Dime que no me conformarás nunca,
ni me darás la felicidad de la resignación,
sino la felicidad que duele de los elegidos,
los que pueden abarcar el mar y el cielo con sus ojos
y llevar el Universo dentro de sus cuerpos.
Y yo te vestiré con lodo y te daré a comer tierra
para que conozcas el sabor de vientre del mundo.
Escribiré sobre tu cuerpo la letra de mis poemas
para que sientas en ti el dolor del alumbramiento.
Te vendrás conmigo: haremos un rito del amor
y una explosión de cada uno de nuestros actos.
No habrán paredes que nos acorralen,
ni techo sobre nuestras cabezas.
Olvidaremos la palabra
y tendremos nuestra propia manera de entendernos;
ni los días, ni las horas podrán atraparnos
porque estaremos escondidos del tiempo en la niebla.
Crecerán las ciudades,
se extenderá la humanidad invadiéndolo todo;
nosotros dos seremos eternos,
porque siempre habrá un lugar del mundo que nos cubra
y un pedazo de tierra que nos alimente.


Gioconda Belli


Ando con mil cosas, y me pareció bueno compartir un poema de una de mis escritoras/poetizas favoritas, me encanta leer poesía, es más creo que comencé primero a leer poesía que novelas. Y Gioconda Belli es una de mis debilidades, sus novelas son buenísimas y recomendables si nunca las leyeron, La mujer habitada, Waslala, Sofía de los presagios, son alguna de ellas. También sus libros de poemas, pero claro, no son tan leídos como las novelas.

martes, 14 de abril de 2009

El sexo y los kilos


A raíz de un comentario de el post Mi fe, que hizo majo se me ocurrió escribir sobre los tapujos del sexo y la obesidad, por supuesto que la cara y la opinión que voy a dar es solo mía, y además de eso es la visión femenina que personalmente tengo del asunto.

Con majo debatíamos brevemente sobre la educación sexual recibida en el colegio de monjas, por mi parte le contaba que la mía departe del colegio y de mi casa (léase=padres), fue nula, las cosas que supe siempre fueron por amigos, o por lo mucho que leí desde siempre, pero la lectura en ése caso creo que solo me ayudo a alimentar fantasías (no sexuales) , sino fantasías que uno tanto de niño o de adolescente se crea en torno a lo desconocido. Majo me decía que a ella le inculcaban en el colegio la parte " mala" del sexo, por lo que le creo demasiados tapujos y no se si llamarlos "traumas", majo me escribía: "eso y la obesidad...."

Que podemos esperar los obesos en cuanto al sexo, si vemos diferencias en la vida diaria en las cosas comunes, en los actos tan simples como ir a comprarse un pantalón: si te cuesta comprarte un pantalón o más aún, si no encontrás un pantalón de tu talla..... y en el caso de que lo encuentres pases pensando que te aprieta de allá, de acá o te hace saltar los rollos por todos lados. Si todo eso te cuesta, no te va a costar conquistar a alguien, pero cuando hablo de conquistar, hablo también de sentirte cómoda con esa persona, conquistar podemos conquistar todos, pero que además nos conquisten....

Ya conté otras veces que padecí las diferencias entre obesos y delgados en mi adolescencia (claro que también en mi niñez), en donde el sexo comienza a ser como una meta a llegar para todos, "haberlo hecho".... En mi caso la verdad no había tenido oportunidades de hacerlo, o por lo menos los noviecitos que tuve no me lo propusieron, (solo lo hizo uno que a quien saque volando cuando tenía 14 años), luego no tuve oportunidades ni muchos novios hasta que conocí al padre de mi niño a los 18. Y ahí va la cosa, a veces un obeso o por lo menos fue mi caso, se siente tan desplazado con la sociedad que cuando encuentra a alguien que te hace sentir más especial que el resto... ahí morís y te entregas pensando que es tu salvador o el amor de tu vida. Pero ése no es el tema, el tema es el sexo, siempre quise mi cuerpo por más que no me guste, lo quise y lo acepté y quise que los hombres con los que he tenido relaciones también lo acepten y vean así tal cual es, con rollos, con estrías, con lo que tiene de caído y grande. Quizás hubiera tenido que hacer como algunas y pedir que apaguen la luz, pero nunca me gustó, ni siquiera taparme con la sábana, no querido: todo lo que ves, es también lo que soy.

Y bueno he aquí algunas de mi experiencias:

Con el papá de mi hijo, no fue tan difícil,
-un día me dijo que "le gustaban las chicas así"
- así como?- pregunté.
- Así más gorditas. Una vez estuve con una chica así y me dí cuenta que son iguales a todas las demás, y entonces me gustaron siempre así- me contestó (mi análisis es el siguiente: o entre toda la locura que resulto tener ese muchacho había algo de cordura, o sus celos eran tan pero tan grandes, que salía con gorditas así los demás no se las miraban.)
Claro que en ese momento me resulto muy sensible de su parte y de ahí en más o ya de antes me sentí cómoda con él, además fue con él con quien tuve mi primera vez.

Con algún otro que vino después tampoco tuve mucha historia, ni me la hice.., pues es hermoso hacer el amor, pero también lo es para mí tener sexo, y lo supe separar siempre o unirlo también. Eso hizo que no me creara dramas a la hora de esperar una llamada o algún indicio de que al otro también le había gustado. Los hombres dicen que las gorditas somos más audaces, que somos ésto o aquello, claro que sí, lo somos (eso creo), en realidad creo que lo que somos es más complacientes, pues el peso de llevar un cuerpo que para la mayoría no es "deseable", nos hace querer ocuparnos más del otro que de nuestro propio placer... distraer es la cuestión, los hombres lo dicen además para justificar las miradas de los otros, esa mirada que dice al oído "que haces con esa gorda?".Los hombres que salen con gordas también tienen los ojos de la sociedad en la nuca.
Alguna vez me encontré desvistiendo en un cuarto de hotel, con un hombre que no conocía demasiado, cuando llegó la hora de mirarnos o tocarnos, no le gusté, y me di cuenta de ello... Le dije tranquilamente que no había sido lo apropiado ir allí, me vestí y me fui, dejando atrás sus disculpas que creo fueron sinceras.

Otra vez me encontré saliendo con un hombre que OH felicidad, le encantaban las mujeres gordas... eso es el paraíso de toda mujer gorda... que más lindo que andar libremente pues más rollos tengas, más le gustas.... y lo mejor de todo es que el hombre en cuestión era muy apuesto, y porque no decirlo sabía lo que hacía . La relación no prospero más de unos meses pues me confesó después de algunos plantazos que además de la debilidad por las gordas la tenía por el juego , por lo tanto le agradecí las horas de placer y me fui con mis rollos a otro lado.

Mi marido, dice que me quiere como soy y por lo que soy, dice que soy loca y que me vista (si estamos solos ando de bombacha y además me encanta dormir desnuda) (estaré contando demasiadas intimidades?)le digo riendo que soy exibicionista frustrada y que me deje tranquila. Claro que ahora que estoy más flaca le gusto más, igual lo más importante es que me gusto más yo. Y confieso que el sexo es mejor con todos éstos kilos de menos, pero siempre disfruté de él, porque no reniego de mis kilos, no por lo menos a la hora de desvestirme, si lo vamos a hacer lo hacemos bien.
Reniego más de la gordura cuando me voy a comprar ropa y no me entra (entraba), que cuando me tengo que desnudar frente a alguien.

Siempre digo que no miro rostros sino corazones, y así (inocentemente), espero que los demás me vean.

Por otro lado, leyendo un poco, me doy cuenta de que algunas personas toman a los hombres que les gustan las mujeres gordas como una parafilia, me pregunto, es eso humano? lean esa nota en http://http//www.cambio.com.co/sexocambio/716/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-3478421.html (Pauli no aprendí aún creo)
Por favor, entonces si te gustan las flacas que sos?.


Bueno me voy despidiendo, si tienen tapujos por su cuerpo, sáquenselos, y quieranse más, si no los tienen mejor, si no tuvieron sexo con un gordo/a ténganlo (jiji permítanme el consejo, sin ofender), y si no les pasa nada de ésto, solo piensen dos veces antes de mirar a una pareja y pensar: "porque está con esa gorda/o?, que tiene ella/él que no tenga yo? O me van a decir que nunca lo pensaron?

Yo sí.


lunes, 13 de abril de 2009

Hermanas


En el diario dominical salió publicada la siguiente nota:

HERMANAS SON MEJORES

Las personas que crecen con al menos una hermana a su lado tienden a ser más felices y optimistas que las que sólo tienen hermanos varones. Investigaciones de la Universidad de Ulster, en Irlanda, acaban de comprobarlo con un estudio que reveló también que quienes tienen hermanas muestra mayor sociabilidad, tienen más paciencia, más amigos y son, en general, más equilibrados a nivel psicológico. Por el contrario, los que solo tuvieron hermanos hombres tienen más posibilidades de padecer estrés e insatisfacción. "La expresión de las emociones es fundamental para el bienestar psicológico, y son las mujeres las que promueven ese tipo de comportamiento", explicó el profesor Tony Cassidy, director de la investigación. Así, mientras las hermanas "promueven la comunicación y la cohesión en las familias", los varones tienden a producir el efecto inverso, ya que suelen internalizar lo que les pasa y no expresan sus emociones.


Muchas veces me pregunto cuales son lo móviles que llevan a los investigadores a trabajar sobre ésta clase de ¿interrogantes?¿conclusiones?, porque hablemos claro, a veces publican conclusiones o resultados de éstos trabajos que realmente no sé en que cambia nuestra vida saberlos o no. Se entiende?


Sin embargo, ésta pequeña nota me ha conmovido. Tengo dos hermanos varones, uno once meses mayor, y otro cuatro años menor, también están mis medios hermanos que son 8 y 11 años mayores que yo. De niña ni loca quería escuchar hablar de que hubiera alguna integrante femenina más que mi mamá y yo en la familia, veía como una ventaja inigualable ser la única hija mujer del hogar.


Y claro lo ha sido en varias ocasiones, por ejemplo:


- Mi mamá siempre salía conmigo de compras, todos los sábados a la mañana nos íbamos al centro a hacer mandados y siempre regresaba con algo nuevo.


- Mi papá me adora jeje (bueno a mis hermanos también pero un poquito menos...)


Ahora no se me ocurren más ventajas.... debo de pensarlas muy bien.


Sí, tengo una gran lista de desventajas que he ido acumulando con el paso del tiempo:


- Mi mamá siempre me hacía hacer todo a mí (labores domésticas), mis hermanos nunca movieron un dedo.


- Mi papá siempre me cargo con las mayores responsabilidades.


- No me dejaban salir a bailar, aún trabajando y estudiando, cumpliendo con todo lo que me pedían, debía mentir para poder salir, mientras que mi hermano hacia lo que le venía en gana.


- No soy la hija que mi vieja hubiera querido tener.


- Mi abuela (la buena), como tenía muchas nietas mujeres y los únicos varones eran mis hermanos, resaltaba constantemente que eran sus nietos favoritos. Pero Abue... quién te cuido siempre ? La nena.


- Padecí mucho el peso de las responsabilidades y las consecuencias de mis actos por la decepción que debo de haberles causado a mi viejos, y durante muchos años cargue con culpas que ahora por suerte se han disipado.


- Cargo continuamente con todas las emociones de la familia, mi vieja me llama para contarme que le paso a alguno de mis hermanos, para pedirme que hable con ellos, para pedirme que hable con mi padre, mis hermanos hacen lo mismo, me llaman para que hable con mi madre o mi padre, si alguno o entre ellos se pelean también me llaman para que trate de arreglar todo.




Hace un tiempo que vengo pensando cuan diferente sería mi vida hoy si tuviera una hermana, necesito realmente una relación así. Me imagino el amor fraternal, el que siento por mis hermanos varones, esa lealtad que traspasa todo, pero traspasado a una hermana que aportaría como dice la investigación más "expresión de emociones".


Las otras veces una amiga me decía: " Pero vos no eras tan así antes " NO le pregunté que quería decir con tan así, porque me lo supuse y tampoco me lo tomé a mal.


Tan así:


- Así de fría con los que no son de mi círculo.


- Así de andar sola.


- Así de penar y repensar antes de actuar.


Porque tan así:


- Porque la vida me demostró a temprana edad, que solo YO puedo, y aunque sé que por supuesto hay muchas personas de buen corazón dispuestas a ayudar, no he encontrado tantas cuando lo he necesitado.


- Porque con el paso del tiempo las personas me decepcionan más y más.


- Porque mi trabajo me ha hecho insensible a determinadas situaciones, y no es que no esté dispuesta a dar una mano al prójimo, sino que siempre que la doy, me la devuelven maltrecha, y con los años me he cansado. Ahora selecciono (en cuanto al trabajo) cuales con las personas o las situaciones en las que dejo que mi corazón intervenga, sino siempre predomina la razón. Y la razón suele ser fría.


- Mi trabajo me ha impedido hacer amistades en cuanto a las amistades a nivel laboral, pues un encargado de personal que es amigo no llega a nada, y nadie me lo enseño... lo viví solita...lo aprendí solita, tengo una larga lista de propias equivocaciones con respecto al tema. Por lo tanto hasta la última vez que estudié (hace más o menos 8 años) no he podido relacionarme con diferentes personas más que mis amigos de siempre.( Y las amigas que hice en ése momento por mala suerte se han ido del país y porsupuesto seguimos relacionadas, pero no es igual).


- Porque las veces que traté de relacionarme con otras personas (pues llegue a la conclusión que debía ser más sociable), éstas personas me defraudaron, o me "cagaron" (con perdón de la expresión).


- Porque a veces siento que no sé dar en lo referente a la amistad, o quizás será que cargo con algunos errores cometidos que se han transformado en culpas y no me dejan emerger.


En éste momento de mi vida necesito una hermana, y sé que no puedo tenerla , tengo a mi mejor amiga, a quien quiero con mi alma, pero no hemos resuelto cuestiones pasadas, y hay muchas cosas que impiden vivir esa amistad como yo quisiera, pero nada que una buena charla, de esas que te remueven el alma no aclare. Sé que la vamos a tener, algún día lo sé, es más la planifico a diario, pero creo que tengo miedo de exponer nuevamente mi corazón. O darme cuenta que no me he convertido en la amiga que ella esperaba, o peor aún, que ya no espere nada de mí.
No lo sé.

Pero me gustaría tener una hermana.

domingo, 12 de abril de 2009

Mi fe


Cuando tenía 4 años mis padres me anotaron junto con mi hermano en un colegio privado, había tenido una fea experiencia en un jardín de infantes público... un niño de mi clase me mordió toda la cara y me dejó marcas que tuve hasta los 7 u 8 años, como después de ese episodio obviamente me negué a seguir concurriendo a la escuela, al año siguiente me pusieron en el colegio Inmaculada Concepción.

Estuve allí hasta los 14 años, y la otra noche en el cumple de mi padre hablaba con mi prima " la Coca" (que iba al mismo colegio) que me contaba había ido a visitar el colegio para anotar a su baby, mi prima decía: " que se yo, yo tengo buenos recuerdos de la Inmaculada!!!".

Y es verdad, yo también los tengo.

El colegio ocupa una manzana entera es un edificio que debe tener más de 100 años, y su arquitectura es deslumbrante, por fuera un poco, por dentro lo es más aún.

Cuando tuve edad para pensar en travesuras, con mi compañeros solíamos hacer expediciones que nos llevaban a los lugares más recónditos del mismo, por ejemplo: los dormitorios de las mojas, debíamos bajar y subir un sin fin de escaleras de mármol , ir en puntas de pie para que no nos vieran, hacíamos fila india y nos deslizábamos de a uno, descubríamos a diario hábitos en sus vidas, sabíamos que iban a cenar y hasta llegamos a tomar algunas cosas de esa gran cocina.

Tengo los más lindos recuerdos de compañerismo, de juntar fuerzas entre todos los de la clase para superar alguna prueba, para juntar premios para la gran Kermesse, o vender rifas. De los largos recreos en aquéllos extensos patios, de los baños en donde nos juntábamos para hablar de cosas que estaban prohibidas, de la gruta con la imagen de la virgen que se hallaba en el centro del colegio y según contaba una leyenda inventada por nosotros mismos si dabas un paseo por ella con alguien del sexo opuesto "eran novios".

La Iglesia más linda que he visto la tiene ese colegio, allí me he encargado innumerables veces de leer la " palabra de dios" durante la misa obligatoria de todos los viernes, allí me confesé por primera vez y también tomé mi primera comunión, asistí a mi primer velorio (todas las monjas que fallecian eran veladas allí), y también cometí diversas travesuras adolescentes, siempre pensé que me encantaría casarme en esa Iglesia, que me había visto crecer y ser.

Claro que ahora después de tantos años, ni pienso casarme por iglesia (aunque queda un resquicio femenino en mí que si lo desea), igual aclaro NO PIENSO CASARME, (en mayúsculas como gritando fuerte).


La dirección que quiero que tome éste post es la siguiente, porque muchos de nosotros criados en familias "católicas" , hoy ya adultos desmerecemos la religión o las religiones?

Todo ésto viene al caso por varios motivos:

- Hoy es Domingo de Pascuas

- Conversé con un amigo que me dijo su novia tenía vergüenza porque él va a la iglesia

- Quiero reivindicar la " fe" ( no la católica, ni la de ninguna religión), la fe que nosotros mismos debemos (porque es un deber) tener a diario.


Ya de adolescente, vi al colegio con otros ojos, esos típicos ojos revolucionarios que entendieron y creyeron que durante toda mi corta vida me habían mentido con respecto a Dios, que las monjas lo único que hacían era generar dinero, y más dinero. Hubieron muchos casos en lo que respecta a mi y a mi familia, en donde pude comprobar que ésto era cierto, pero también otros, en donde conocí a mujeres "monjas" maravillosas, que siempre tuvieron una sonrisa o una caricia o unas palabras renconfortantes, y es así como una vez más se comprueba que siempre hay excepciones en toda regla. Y todo se va transformando, lo que antes veía como enseñanzas de trabajo en grupo y de compañerismo, ahora veo que lo único que hacían era fomentar la competencia entre nosotros, solo para aumentar sus ganancias. Cuando me dí cuenta de ello y otras tantas cosas renegué de lo que me habían inculcado, y dude del Dios del que hablaban y de todo lo todopoderoso que él decían que era. Yo, por lo pronto comencé a decir que no creía en Dios, y que todo era un negocio, más aún , cuando me las vi negras en mi vida, él tampoco me ayudo, porque debería creer su existencia?.

Aún así hoy, ya con más cosas vividas y un poco de experiencia me doy cuenta lo afortunada que he sido en la vida, tuve ésas experiencias negras, y tantos otros problemas que cargo a diario en mis espaldas, aprendí de ellas y aprendo cada día a ser , y a comprender mi alrededor, a saber porqué pasan las cosas, o porqué no, a entender si alguien me decepciona, no a justificar, sino entender, a tolerar a diario cosas que antes me hacían enloquecer de rabia, a mirar más con ojos de amor, que con los de juez, a separar lo bueno y lo malo, y a saber aceptarlo.

No he llegado (ni creo hacerlo nunca), a la conclusión de si Dios existe o no, tampoco voy a custionármelo ni a ustedes, no tengo la sabiduría y no voy a alcanzarla.

Me basta saber que la fe mueve montañas, y quizás me ayude cada noche cuando agradezco y pido no sé bien a quien por todos los seres que amo.
Tengan fe, más bien en ustedes mismos. Siempre.

Felices Pascuas !!

viernes, 10 de abril de 2009

Escenas de vida


Hoy es viernes Santo, para muchos feriado, para algunos como "yo", siempre en el laburo... estoy aburrida pero dispersa, tengo mil cosas para hacer y no quiero hacerlas.


Quisiera escribir tantas cosas en el blog, contarles tantas otras para poder entender quizás algo yo, quizás algo ustedes.

Pequeñas reseñas semanales:

- Una gripe de aquellas fue la que me acompañó toda la semana, hoy todavía quedan resquicios, igual no pude faltar al laburo pues los primeros días del mes son muy complicados.

- A mi viejo lo operaban ésta semana, le suspendieron la operación por un conflicto, por un lado mejor porque es un embole que estuviera internado en pascuas, por el otro no, pues se siguen demorando las cosas.

- Jorge me mando un mail pidiéndome disculpas.

- Mi marido está todo el día trabajando en un proyecto lejos de casa, hace más de una semana que solo nos vemos una hora por día, me vienen arranques de amor y lo llamo para decirle que lo extraño. Veo que está haciendo esfuerzos por cambiar algo de lo que no me gusta, ahora está con éste laburo , pero y después que sigue?. Ya sé siempre estoy con el mismo tema, veremos si después de hacer determinados "cambios" estoy conforme o no. A veces lo veo pasar, y no se me mueve un pelo... a veces siento necesidades de decirle lo mucho que lo quiero y abrazar, siempre abrazar.

- Me acaban de golpear la puerta de la oficina (continuamente lo hacen), en la tarde de hoy ya son tres los que me piden para retirarse pues se "sienten mal", una vino hasta llorando.... donde aprenderán éstos chicos teatro dramático?

- Ayer fue el cumpleaños de mi viejo, le hice una torta exquisita (perdón que me saqué cartel, pero soy buena repostera), y nos reunimos todos en su casa, vinieron alguna de mis primas, mi medio-hermano, y un amigo de mi viejo que también es amigo mío. Me sentí tan bien, me siento tan bien cuando estoy en familia, y con las personas que quiero. Puedo enumerar a todos los que ayer estábamos reunidos en la mesa festejando el cumple del Tata, puedo pensar muchas cosas de cada uno de ellos, y sin embargo puedo también tolerar tantas otras.
En eso se basa la unión familiar, en poder tolerar al otro con sus defectos, con sus errores pasados.
Después de que se fueron todos, nos quedamos con mis hermanos, mis cuñadas, y mi vieja entorno a la mesa compartiendo otra botellita más de vino. Esos momentos me hacen feliz, reír con ellos me encanta, acordarnos de cuando éramos chicos y verle la carita a mi hermanito (que tiene 28 años), escuchar a mi madre negar todo lo que decimos con una media sonrisa sabandija.


Gaby no quiere tener un hermano/a, yo no sé si en éste momento tendría otro hijo, lo haría solo para que el mío tuviera en el futuro escenas de familia.


- Les conté que ya baje más de 40 kilos?


lunes, 6 de abril de 2009

Mi abuela, y la otra.


Ayer fui como todos los domingos a comer a la casa de mis viejos, iba a ir mucha gente distinta a la que siempre se reune en la mesa dominical, los que nunca faltamos por supuesto somos mis hermanos y yo con nuestros respectivos hijos y parejas, de vez en cuando cae algún amigo que llevamos o alguno de mis viejos invitan.


Hace un tiempo se suma esporádicamente mi abuela paterna, que se mudo a media cuadra de la casa de mis viejos hace unos 4 o 5 meses.


Mi abuela tiene 92 años, y anda lo más bien, se mudó porque estaba lejos de bastantes de sus hijos (10) y en donde vivo, también lo hacen cuatro de mis tíos.


Mi viejo le alquilo una casa, que desde el primer momento ella dejó claro no lo gustaba, y una de mis tías divorciada se fue a vivir con ella.


Nunca vi, ni sentí a esa señora como mi abuela, ni cuando era niña, ni cuando fui adolescente ni ahora ya grande le guardo ningún cariño, las pocas veces que me dirige la palabra fueron para decirme que tenía que adelgazar, que estaba muy gorda, o bien si estaba flaca para decirme que estaba muy bien y así iba a conseguir novio.


Ayer llegó y tuve que aguantarla de nuevo diciéndome que estaba preciosa etc, etc, al rato vinieron unas primas de mi padre que ella había invitado a almorzar (a la casa de mis viejos sin preguntar), a una de las primas la conozco, pero a la otra nunca la había visto.


Apenas no sentamos a la mesa mi abuela le dice a ésta prima (la desconocida)- Ésa es la hija de fulano (señalándome con la mirada), pagó diez mil dolares para adelgazar.-


Vieja de miércoles- pensé y desvié la mirada haciéndome la distraída.


Que tiene que andar contando si pagué o no y ni siquiera cuanto (además ni se como sabe lo que pagué o no).


Después de levantar la mesa y lavar los platos, me senté a leer el diario, ella seguía sentada en la cabecera de la mesa. Afuera en el jardín estaba mi medio hermano (re-aparecido hace unos meses), y las hijas de mi otro medio hermano ( hijos de mi padre de un matrimonio anterior), mis sobrinas era la primera vez que venían a la casa de mis viejos, tienen 14 y 9 años y nos hemos visto esporádicamente, por razones que ahora no vienen al caso, los demás andaban todos por ahí.


Entonces mi abuela me dice:


AB: Mira donde me vengo a encontrar a mis bisnietas y al hijo de T.


Yo: - solo la miraba y sonreía a medias tratando de seguir leyendo-


AB: Pensar que cuando ellos eran chicos (por mis medio-hermanos), yo iba todos los miércoles a visitarlos a su madre y a ellos que vivían por el Paso de la Arena.


Yo: ajá-


AB: Pero la madre estaba medio (haciendo el gesto de loca), fíjate que una vez fui y le preguntó a Roberto, el papá de las nenas que le hacía de comer a tu padre.


AB: Como le va a preguntar eso a un niño?, y bueno dijo, después ella empezó a quedar mal, y se divorciaron. Ella estaba totalmente controlada por su madre que era una mujer muy exigente y había sido criada como princesa, y tu padre trabajaba todo el día.... poco a poco las cosas se deterioraron y se separaron. Tu padre se vino a vivir conmigo de nuevo pero como lloraba todas las noches, no se cuanto tiempo lloro siempre, porque ellos se amaban mucho.... nunca un amor tan grande.... el la amaba tanto... pero no pudieron arreglarse .....




Siguió contándome la vida de mi padre saltándose la parte más importante: Mi madre y nosotros.


Vieja de miércoles... siempre hizo lo mismo, nunca se interesó por nosotros, nunca nos vino ni un miércoles a visitar, (y tampoco cuando mi viejo se separó de su primera mujer vio nunca más a sus nietos).


Me acuerdo una vez de chica, tenía como ocho años y fui a su casa porque era el cumpleaños de ella, me llevó a su dormitorio y me mostró las fotos del casamiento por iglesia de mi padre con su ex-mujer, recuerdo que me dolió montones ver a esa señora vestida de blanco saliendo de la iglesia del brazo de mi padre. Imagínense una niña de ocho años que hasta el día de hoy ve a su padre como lo mejor de su vida (después de Gaby), una niña que nunca pudo ver a su madre vestida de novia, porque obviamente no se pudieron casar por iglesia.


No la odio, porque no tengo motivos, pero simplemente no es mi abuela.




Mi abuela es la que me esperaba con la cocoa y el pan con manteca cuando llegaba de la escuela.


Mi abuela es la que me hacia los huevos batidos mas ricos del mundo.


Mi abuela es la que me obligaba a tomar leche con guaco para que se me fuera la tos.


Mi abuela es la que me enseño a tejer.


Mi abuela es la señora con la que me sentaba todas las tardes a ver "Cristal".


Mi abuela hacía los guisos de lentejas más ricos del mundo.


Mi abuela es la que me dejaba revolverle los armarios.


Mi abuela es la que me daba sus manos para que le pintara las uñas.


Mi abuela es la que me pedía que le anotara los nº de la quiniela cuando los pasaban por la radio.


Mi abuela es la que me planchaba la túnica de la escuela.


Mi abuela es la señora que nunca dejaba de usar delantal.


Mi abuela me tejió un rebozo cuando estaba por nacer y una boina cuando crecí.


Mi abuela me tejía escarpines grandes para dormir en invierno y calentadores cuando aprendía ballet.


Mi abuela jugaba conmigo a Antón pirulero, al balero, y a la lotería por plata.


Le gustaba ir a pasear por la Rambla Montevideana los días de tormenta, y que la llevaran por Bulevar Artigas a ver a las carameleras, así les decía ellas a las prostitutas y travestis.


Mi abuela de verdad ya no está conmigo, (falleció hace años), la cuide en sus últimos tiempos, ella ya no hablaba y ni sé si me conocía.


A diario cuando llegaba al hospital, me estiraba las manos, yo abría la cartera, sacaba un nuevo esmalte de uñas y ella sonreía.