
Virginia, es una amiga de hace unos años, primero fue una compañera de estudios que no integraba mi grupete diario de compañeras, y luego por circunstancias de la vida la lleve a trabajar a la empresa donde yo lo hago, allí nos conocimos y acercamos más. Tiene unos 7 años menos que yo y siempre fue una jovencita muy recta y luchadora, también inocente, a la que hacíamos sonrojar en demasía junto con mis otras compañeras de oficina mientras contábamos "anécdotas de sábanas" agregándole siempre algún condimento demasiado picante para ser verdad, solo para disfrutar de su Oh !! o verla taparse los oídos: era muy gracioso.
Vicky al tiempo se casó y se fue a España, contrajo nupcias con su novio de toda la vida (también compañero de estudios), un buen tipo, buena gente.
A lo largo de éstos 7 años masomenos hemos siempre intercambiado mails, charlas telefónicas y algunas visitas cuando Vicky y su marido vienen de visita, digamos que nuestra amistad siempre se fue afianzando más y más. Vicky me llama para comentarme sus nuevos problemas (que para colmo siempre son muchos y complicados) y entre las dos tratamos de sacar un poco de brillo a la situación.
Vicky ya es mamá, sus niños, los dos varones tienen 3 y 2 años respectivamente, o sea que como pueden imaginarse, todas las charlas ahora son de pañales y mamaderas...todas menos una, la que mantuvimos en el mes de febrero cuando después de mandarme algunos mails un tanto "raros" que leí entre líneas, me llamó para contarme algo muy secreto e importante: estaba manteniendo una relación vía chat, sms, y llamadas telefónicas, con Marcelo (residente en Uruguay), el único novio que había tenido antes de conocer a su marido.
Oh no pensé yo !!! No te metas en eso Vicky !! Pero ella estaba tan, tan ilusionada con su nuevo juguete de amor, que no supe que decirle a sabiendas de como es su vida, de un momento a otro era inminente que buscara algún mimo que no fuera el de sus hijos , o su trabajador marido. La escuché, y reí un poco mientras me contaba desde el balcón de su apartamento en un pueblito de España, lo ilusionada que estaba con éste nuevo sentimiento.
Me dedique más tarde a escribirle un mail que la hiciera pararse un poco más firme en la realidad, o por lo menos que la hiciera aterrizar de ese vuelo que llevaba en el cuore.
Fue en vano.
Hace dos semanas me llamó y me dijo: -Nena, el viernes llego a Uruguay, voy sola, por tres semanas !
What??
Ese viernes recibí un sms: Nena, el viernes "ceno contigo" entendiste?
El domingo nos vimos, y conversamos mucho de su cena, pero era obvio que mi lugar era el de oreja y no de boca. Me senté y vi como mi amiga más chica me hablaba con cara de enamorada de su amor más magnífico, mientras se "olvidaba" de sus tres pequeños detalles del otro lado del océano.
Seguimos hablando por teléfono mientras me contaba sus días, nos vimos en otras ocasiones en donde repasamos cuidadosamente sus últimas noticias, y su vida en la vida real.
El destinatario de su amor después del amor, no supo recibirlo, y aúnque le dice que la ama, y bla, bla , bla. Pueden creer que solo se han visto 2 veces desde su llegada a Uruguay?
El muchacho no tiene tiempo, o está trabajando, o está en su casa con la esposa que "no quiere".
Entonces tuve que sentarme a hablar con Vicky muy seria, pero sutílmente, no quiero romper sus redes de ilusión.
Me escuchó y asintió en todo lo que le dije, y quedé bastante satisfecha, pues aún sabiendo la debilidad que siente por éste muchacho en cuestión, y que si él la llama ella deja todo lo que está haciendo para pasar 5 minutos con él, ella sabe que él no la merece, sabe que la envolvió cuando ella estaba viviendo sin ninguna ilusión inmersa en la rutina diaria de ser mamá de dos y esposa de uno, esa rutina en la que no tenemos ilusiones, y que es un ser sin ilusión?
Vicky se va el viernes, nos hemos divertido mucho éstos días con su soltería, he llegado tarde a casa varías veces y me encuentro a mi Al con cara de pocos amigos, hemos tenido muchisimas charlas lindas, hemos arreglado y desarreglado el mundo.
Vicky ya sabe, pero lo mejor es que ya siente como debe arreglar el suyo, y la solución la está esperando allá en donde las ilusiones son más fuertes del otro lado del Atlántico, seis pares de ojitos la lloran a diario, y aún no logran entender la locura de tener que venir a descansar un poco de ellos. Como ella va a estar cansada de ellos?
Deduje que las mujeres necesitamos sí o sí tener un bichito que nos esté picando a diario, o mimando, o ilusionando...a veces somos demasiado vulnerables y sentimos en desmedida, sin medir consecuencias, y nos tomamos un avión, hacemos la cruzada del amor, y cuando llegamos a destino, recién allí vemos claramente que el amor verdadero es el que quedo en el punto de partida.






