lunes, 16 de marzo de 2009

La pascualina de mamá


Aturdida, y aburrida. Me encontraba en esos momentos en que la vida se estanca y no ves la salida aunque esté iluminada por un letrero parpadeante y sonoro.


Un día escribí en esos lugares donde dejas anuncios y buscas parejas, amistades etc., ni idea de lo que puse en ése momento tenía 23 o 24 años y buscaba desesperadamente el rumbo.


Así fue que comencé a mailearme (acabo de inventar ésta palabra), con un muchacho de 36 años creo ya ni recuerdo, que se llamaba Gustavo, trabajaba de administrativo en una empresa conocida era separado y tenía un niño, casi de la misma edad que el mío. Decidimos encontrarnos. Yo no tenía demasiadas esperanzas pues no me habían conmovido tanto sus letras, pero sí unos nervios terribles y al ser un estado en el que no me acostumbro a encontrar (el de los nervios), se me hacía muy difícil esperar la hora, el día y el desenlace de la situación ya hacía años no salía con nadie. Salí con una de mi amigas a comprarme ropa y prepararme para lo que viniera. Llegado el momento me vestí y arreglé sintiéndome bastante mejor aunque mis nervios no disminuyeran la impaciencia por el momento que se venía iba desapareciendo... ya era casi la hora, cuando me subí al auto y encaminé hacia el estacionamiento del centro comercial donde nos íbamos a encontrar. Ya no me acuerdo cual fue mi primera impresión, pero si que era un hombre normal de apariencia agradable. Dejé mi coche y en el suyo nos dirigimos a algún lugar para cenar. Mi primera decepción llego cuando me llevo a un lugar que hoy en día es de lo más chic, pero en aquellos tiempos era un bar de viejos, totalmente desierto, mayor fue mi asombro cuando pidió solo un sandwiche caliente y un café - se supone se trataba de una cena - , rápidamente pedí lo mismo con un refresco para no desentonar y hablamos de varias cosas triviales sin mucho interés. Lo que recuerdo claramente es que me habló mucho de su madre, demasiado de su madre, de como le cocinaba, describía sus recetas con bastante admiración, lo que me hacía reír pues para mí eran un asquete - aunque claro que no se lo dije-, por fin llego la hora de pagar y lo hicimos a medias, nos subimos al auto y dirigimos hasta donde estaba el mío, cuando estacionó -no muy cerca- empezó a conversar de nuevo, bla, bla, bla... yo ya estaba pasada de pascualinas, empanadas, omelletes y tortillas, en verdad no me interesaba como cocinaba la que nunca iba a ser mi suegra, y menos el pollerudo de su único hijo, pero creo que la amabilidad nunca está demás y escuche sus recomendaciones atentamente.


Nos despedimos sin más, con la promesa que los dos sabíamos no íbamos a cumplir, de repetir la salida. Lo que más me disgustó - y nunca le voy a perdonar - fue la forma en que se fue, la manera de arrancar el auto sin esperar (eran las 2 de la mañana) a que llegara al mío y subiera - siempre que dejo a alguien en su casa si es denoche y tarde espero que entre -.


Siempre tan tonta, pensar que los otros van a tener para con vos la amabilidad que uno tiene...


Obvio que nunca más lo vi, ni tuve contacto con él más el de haberle escrito un último mail, recomendándole en éste como ser un poco caballero y deseándole suerte en la vida. Igual no me conforme... una noche entre en un chat de la misma página de encuentros y cuando vi aparecer un nick: Gustavo36 le abrí privado, quizás pudiera reírme sola del pollerudo. Resultó ovbiamente ser otra persona, esa era la primera vez que yo chateaba y no sabía nada sobre ese mundo del tan grande.... Gustavo36 me enseño bastante, pero esa es otra historia.

jueves, 12 de marzo de 2009

Conclusiones


Primera, decirle a todos los que me dejaron su comentario en el post anterior que volví a intentar, y espero cambios o quizás solo espere ser un poco más valiente.
Gracias por sus consejos.


Quería terminar un poco la idea de el post del los otros días http://loquesiguedespuesde.blogspot.com/2009/03/uno-de-mis-primeros-ex.html

Al contar o recordar esas experiencias siempre relato como lo hice, siendo flaca (aunque solo tuviera 14 años), pude ver claramente las miserias de la gente, pude valorar más a los amigos (los que quedaron y estuvieron siempre).

Miserias tenemos todos:

YO:- solo viéndome bien en el espejo pude darme cuenta de que valía siendo gorda o flaca, y que sí todos discriminamos.

- Ahora pienso que quizás el engancharme con Sergio que no era para nada bien parecido fue mi manera inconsciente de dar una lección... o sea la chica que antes era gorda/ahora flaca y bonita se enoviaba con el más feo de los feos aunque la cortejaran (que antigua) muchos bien parecidos. Debo decir que esa nunca fue mi intención.

MI AMIGO MARTÍN: (hablé de él en otro post) me llamaba por teléfono para preguntarme porque estaba con Sergio?; si era joda, si era lástima que era?

MIS MEJORES AMIGAS DESDE LA INFANCIA: Cuando se dieron cuenta de que yo era competencia me hicieron a un lado,de una manera no muy limpia que digamos.

SERGIO: No digo que no quisiera estar de novio conmigo, pero luego las cosas se le plantearon fácilmente con otras chicas y no resistió la tentación.


Todo eso lo transporto en el tiempo y mi conclusión es que seguimos siendo igual, no importa que hayan pasado 20 años, las miserias de los seres humanos no evolucionan.

Ejemplos actuales:

Yo- Me veo hermosa con mi nuevo cuerpo que sigo descubriendo día a día. Quizás también peque de vanidosa.

Mi AMIGO MARTÍN: Le pregunta por mí telefonicamente a una amiga, le dice si estoy más flaca, como estoy, y le pide detalles de mi marido (a quien no conoce) y quien casualmente tampoco es muy lindo (se habrán dado cuenta que no me gustan los lindos, o quizás no miro rostros sino corazones).
Mi AMIGA es la excepción ella no ha cambiado a lo largo de los años (nos hicimos más amigas cuando yo estaba flaca, después de que las otras me hiciran a un lado, pero nos conociamos desde antes)

Ahora no existe Sergio, por lo tanto lo voy a relevar con una historietita:


" Hace varios años ya como 8 o 9 comencé a sucumbir en el mundo del chat, vale decir que como siempre me acompañaba mi soledad y descubrí un mundo nuevo en donde me sentía mejor. Aún sin recuperarme de mi matrimonio de espanto, y habiendo ya pasado varios años completamente sola, (ni pareja, ni roce de nada con nadie) y estando en la flor de mi juventud 23 o 24 años decidí que ya era hora de vivir un poquito... Tomando fuerzas de donde fuera, comencé una nueva dieta (sin ganchos, ni nada que se le parezca), adelgace unos cuantos kilos con el propósito de generarme más confianza y viví una seguidilla de citas a ciegas con hombres de chat. Hombres que se decían solos, con los que chatee muchísimo tiempo antes de conocer, con los que me divertí mucho cuando lo hice (pues lo que había en mi mente en ese momento no era buscar amor). Después de una lista ni muy larga ni muy corta, necesite desesperadamente al amor, y concluí luego de pensarlo largamente: éstos hombres cuando chateaba con ellos también necesitaban amar, o por lo menos es lo que ellos decían, ya se que podían ser mentiras pero en nuestro interior quien no busca continuamente el amor?. Ahora, esos solitarios hombres sucumbieron en el mundo de los solos y las solas de internet y se dieron cuenta que podían dar rienda suelta a su vida aún siendo tímidos, feos, lindos, gordos, flacos, narigones, pelados etc, siempre iba a haber alguna que los correspondiera, aún tan solo por una noche. Aún encontrando una que actuara de "novia en la sala de chat" (nada de relaciones a largo plazo) no dejaban la diversión por una sola mujer.
Eso los armó de valor, para dejar su búsqueda de lado y seguir conociendo extrañas. Es un poco lo que le paso a Sergio":

No me arrepiento de ninguna de esas experiencias, y aún de vez en cuando me mando mails con alguno, me ayudaron a salir del pozo y volver a ser yo de nuevo. Algún día las convertiré en post.


martes, 10 de marzo de 2009

Él dice que me ama


Uf!! cansada estoy de no saber lo que quiero... de ir y venir en mi relación de pareja y nunca saber la dirección que quiero tomar.... siempre termino en el mismo lugar, teniendo lo mismo de antes, viviendo igual que antes.

Será que se que soy una maniática, será que es como él dice: "vos querés un cuento de hadas"

No no pido tanto.

Lo que realmente me entristece es pensar si esto va a ser todo....esto va a ser lo último emocionante que voy a vivir en cuanto al amor?

Los otros días leía un libro llamado El club de lectura , se trataba de 5 mujeres(típico libro femenino) las cuales se conocían por intermedio de un grupo de lectura donde cada una proponía un libro y mensualmente se encontraban para comentarlo, paralelamente a eso la autora va dando detalles de sus vidas que oh casualidad coinciden con diferentes pensamientos o impresiones que les van dejando los libros ya leídos.... Bueno el libro no está tan mal, de última mis gustos literarios son muy amplios y muchas veces necesito internarme en el mundo de las novelas chic lit !! Para olvidarme de mi propio mundo.... mi marido dice que me hace mal, que paso de leer vidas de reinas a leer El Diablo viste a la moda.

La cuestión es que una de las protagonistas del libro "Harriet", está casada con un hombre maravilloso, pero no se conforma con eso y busca otras alternativas (que tampoco la satisfacen) Tom, su marido termina abandonándola, y de esa manera haciendo caso a la muy famosa frase: "si quieres a algo dejalo libre..si vuelve a es porque es tuyo etc etc" Tom la abandona, lo que hace que Harriet se de realmente cuenta de que lo ama. (A mi eso todavía no me paso.. pero creo que es bueno cuando estamos en éste punto tomarnos un tiempo, claro..mi marido no lo entiende así)

Cuando discuto con mi marido... bastante frecuentemente...lo primero que pienso y se me viene a la cabeza es que quiero que se vaya... que quiero probar como es sin él..... Y lo confieso: Cuando tenemos peleas grandes lo echo todo el tiempo, cosa que a el le abruma y me reprocha constantemente... es que estoy tan fastidiada con él, que ya no le veo salidas a la relación. Le he pedido que cambie lo que me incomoda... pero vieron como es.... siempre parece que va a cambiar y nunca llega nada. El domingo era mi día libre en el trabajo (libro un día cada dos semanas) como siempre íbamos a almorzar a lo de mis viejos, y mi hijo estaba grabando un bendito jueguito en el pen drive para llevar a lo de los abuelos... le dije que se apurara... entonces viene el susodicho y comienza a rezongar a decir que va a apagar la llave general de la luz para que se corte todo... Momento le dije - ya estoy yo resolviendo las cosas - no te metas.

Y bueno por esa estupidez comenzó la pelea que dura hasta hoy, en realidad no es estupidez, es mi hijo y cuando lo estoy "disciplinando, rezongando, " o como quieran llamarle, no debería él meterse, porque sino mi hijo me va a perder el respeto que me tiene. Terminé solo con Gaby en lo de mis viejos, porque dijo que no iba (esperando que yo rogara que si lo hiciese)(espero sentado). Y también yo esperé sentada ver aparecer su auto por allá o una llamada y como no lo hizo más me enojé.

Creo que la diferencia mayor que tenemos es como vemos el amor... para mi debe ser todo sinceridad, confianza, lealtad, miradas que se sepan solas, y ese compartirlo todo que no puede faltar. No sé como ve el amor un hombre de 48 años con dos divorcios y muchas historias feas encima.... o sea él dice que me ama... yo no le creo, porque?

Porque no le veo capacidad de amar o expresamente por lo que yo siento?

Es porque espero más del amor?
Y si temino todo y después quiero que vuelva?
Y sí no logro nunca terminar todo?

viernes, 6 de marzo de 2009

Uno de mis primeros ex...


Hace días buscando un tiempo para sentarme sola, y tranquila , escribir y dejarme llevar contándoles anécdotas , pensamientos, mi vida...Tenía varios temas de lo cuales escribir

1- Las Cosas que aún amo de ti.

2- Las Cosas que empecé a "odiar"de ti.

3- Un "ex" de cuando era adolescente

4- Y finalmente luego de leer un post de un blog amigo " Sentirse fea, lo que toda mujer debería saber".

Aún no terminé de decidir.

Ya lo hice: Les voy a contar mi historia con Sergio


En la secundaria, puntualmente en mi clase eramos como 39 alumnos, teníamos una barrita adorable (algunos nos conocíamos desde los 4 años). Durante el verano de 1991 (14 años, es raro pues desde chica me dije que los 14 me iban a marcar, y así lo hicieron) hice algo que ahora de grande cuento muy a menudo, y en ese entonces ocultaba constantemente. No me critíquen, ni a mí ni a mis padres, pues tampoco es tan grave: ME COSÍ LA BOCA.

Un médico endocrinólogo bastante reconocido aquí, ofrecía un tratamiento fuera de lo normal: te cosía la boca durante el tiempo que fuera necesario para que bajaras de peso y solo tomabas líquidos, un día una de mis primas vino con la noticia que una clienta del banco donde trabaja se lo había hecho y me trajo la dirección. Tenía 14 años y pesaba 90 kilos.

Por supuesto que enseguida le pedía mamá que me lleve a una consulta y así fue como un 30 de diciembre de 1998, un cirujano, con anestesia local unió mis dientes colmillos superiores con inferiores mediante unos alambres que no me permitían abrir la boca, al principio fue bastante traumático pero luego (cuando la balanza comenzó a marcar menos) me fui acostumbrando y ya no sufrí más.... comenzaron las clases y yo aún tenía los ganchos en mi boca, me inventé una historia de que me había descolocado la mandíbula (que creo todos creyeron) y comencé a vivir como "flaca" entre los que siempre había sido la "gordita del grupo", "la mejor amiga de los varones: su consejera", "a la que todos recurrían para hacer de casamentera" etc, etc.

Los queridos "ganchos", vale decirles que una de las anécdotas más graciosas que tengo en mi vida y siempre pero siempre contaré, es que MI PRIMER BESO FUE CON GANCHOS !!!!, sí, no se rían please, no saben lo difícil que fue para mí contarle a ese desconocido que no iba a poder meterme la lengua jaja, aún me río !!!

Ese fue mi primer novio y digamos que el efecto que causó en mi fue el de darme confianza, o sea empecé a verme linda, a darme cuenta de que realmente era linda. Las cosas que me pasaban eran raras, rarísimas y me dolían.

Julio era el más lindo del liceo, todas morían por el (yo no nunca me gustaron los rubios) era amigo de mi hermanos desde chico y siempre se iba los fines de semana con mi familia para afuera, o sea de niños tuvimos una relación estrecha, pero ya de adolescentes, el más guapo de todos ni me registraba, ni por cortesía, ni por nada. Hasta que un día (por supuesto yo ya estaba flaca y linda) Me vino a hablar, que como estaba que esto que lo otro, yo ni corta ni perezosa le dije: - Que te dió por hablar conmigo ahora Julito ?, no me interesa !!, y me fui, la verdad no me interesaba y lo que más detesté de estar flaca en aquella época fue el darme cuenta a muy temprana edad de los valores de las personas, de lo cínicas que pueden llegar a ser y de que la envidia aunque a veces te dicen que es de la buena, nunca deja de ser envidia.

Sergio, era digamos que el más "feo de los feos", y era de mi clase, conformaba mi barrita de amigos , pero no nos dábamos mucho hasta ese año, en el que coménzamos a salir todas las tardes todos juntos a bobear por ahí. Como mi vieja trabajaba hasta tarde, a las 20hs, debía estar en casa para preparar la cena para mi padre, si estaba haciendo algo interesante "por ahí" siempre debía volver a casa a preparar la cena, para luego volver a salir. Mi compañía más frecuente para ir hasta casa era la de Sergio, iba conmigo, esperaba a que cocinara lo que hubiera que hacer, y luego juntos volvíamos a la diversión. De a poco se nos fue haciendo costumbre nuestra mutua compañía, y en algún momento , (creo que por alguna peleíta no nos vimos unos días) yo me dí cuenta de que Sergio me gustaba, y era obvio que yo a él, todos me lo decían: Está muerto contigo ....., la cuestión es que un día mientras esperábamos afuera de un almacén Sergio me dijo: Queres ser mi novia o no?, digamos que no fue muy romántico, nada en él lo era, pero era la pregunta que yo esperaba y tuvo la respuesta que él quería. Desde ese día comenzamos un noviazgo del que tengo los más lindos recuerdos de compañerismos, o me van a decir que dormirse hablando por tel. no es divinísimo, o que él te regale su collar más preciado (aún lo tengo)no es una muestra de amor, tengo también un cassette que me grabó (se las daba de DJ) que comienza con unas de las canciones que más adoro : Loosing my religion de R.E.M.

Que más decirles, creo que a Sergio también le subió la auto estima bastante, pues la maldad de las mujeres puede llegar tan lejos, que ahora Sergio ("el oso" le decíamos por lo grande) tenía un tropel de admiradoras que me irritaban los nervios. La cosa terminó medio peleados, igual nos veíamos cuando nos juntábamos con los chicos, pero nada volvió a ser igual. Al año siguiente me cambié de liceo, fuimos unos cuantos de la barra que lo hicimos, pero todos para lados diferentes y solo algunos seguimos viéndonos frecuentemente... creo que a Sergio lo vi hasta los 17 o 18 años y tuve a lo largo de éstos años esporádicas noticias de él, que no sabía si creer o no: que andaba en las drogas, que había estado preso, que se había ido a vivir con su padre a Brasil.

Gustavo mi hermano menor, fue a jugar al fútbol 5 la otra noche, se le acercó un muchacho que le dijo: vos sos el hermano de Cristina, el chico no?

- Si - dijo mi hermano estudiándolo con detenimiento.

- A Cristina... como anda como está?-

- Bien, ah... ahora me acuerdo de vos - le dijo Gustavo y se quedaron conversando un rato.

- Bueno mandale muchos saludos de parte de Sergio, y anda tranquilo que el auto queda bien cuidado....-

Pd. el análisis de la cuestión lo dejo para otro post, sino se hace muy pesado.

jueves, 26 de febrero de 2009

Retroceder nunca, rendirse jamás...es lo mejor?


Ayer recibí un sms de un amigo muy amigo que decía así: "Cris, ayudame, me muero de ganas de llamar a Mariana."


Lo como media hora después de que llegó (pues estaba trabajando) y enseguida lo llamé (por suerte aún no había hecho la llamada). Estuvimos conversando largo rato y después de colgar me quede pensando en si mi consejo había sido bueno o no. Hoy después de leer un post en http://www.decadadelnoventa.blogspot.com/, volvió mi duda...


Mariana es su ex desde hace dos años, mi amigo tiene 43 y ella 23, digamos que el se enamoró perdidamente de ella y ella lo trato como a un padre, o sea: manteneme, mimame, haceme e centro de tu vida, (léase: lava los platos, cocina, plancha, hace la cama, y además trabaja 12 horas diarias) además de eso Marianita tenía delirios de comunista, un problema existencial con los desaparecidos (si se conversaba de eso delante de ella se ponía a llorar, aún sin haber vivido ninguna parte de la historia en carne propia, ni en una familia cercana), y peor que eso siempre pero siempre era el centro de atención, y si no lo era hacía que algo tremendo pasara para que todos nos preocupamos por ella, por ej.: venían a casa a cenar y comenzaba a sentirse mal, teníamos que llamar a la emergencia, era el cumple de mi amigo y la protagonista era ella, de nuevo se sentía mal había que cortarlo todo, o se iba a acostar y yo me quedaba sirviendo a la gente... No sé respeto a todos, pero Marianita no me caía bien, es más mi amigo era su padre no su pareja, al principio el disfruto de eso (pues no tiene hijos), pero luego fue una tortura hasta que decidió que no iba más y la dejo. Ella se alquilo una modesta casita a 2 cuadras de la de él (para tenerlo vigilado), y al tiempo volvieron juntos, cosa que no funcionó y nuevamente la separación. Él me pregunta porque no puede sacársela de la cabeza (aún cuando hoy tiene pareja-novia) , creo que la cuestión es que lo que le hizo sentir M no se lo hizo sentir nadie más en el mundo, que cuando uno estuvo enamorado de verdad siempre recuerda los momentos hermosos que vivió junto a la otra persona, pero y de los malos, de las angustias que vivimos y sufrimos no nos acordamos de eso?.


No quiero equivocarme cuando le digo que M le va a hacer mal, pero tampoco quiero lo contrario, y si M es su felicidad? (aclaro que M lo está buscando desde hace algún tiempo), y si M cambió?, todos tenemos una oportunidad de darnos cuenta de nuestro errores, y las oportunidades hay que brindarlas... pero a costa de que?, hay que arriesgarse a una segunda vuelta?, es verdad eso de perdido por perdido?; M es solo un recuerdo bonito que no puede olvidar o será su verdadero amor?


No creo que lo sea, pero me cuesta ver como sufre mi amigo por ese amor de antaño, aún hoy piensa que ella lo tortura hasta en sus recuerdos, y quiere darle un punto final, o sí, o no.


Valen las segundas oportunidades?

martes, 24 de febrero de 2009

Menos de Cien


Les voy contando que la semana pasada fui a la nutricionista y llevo bajados ya 32 kilos, imaginen que estoy super feliz con respecto a la operación, pues la verdad todo me ha salido de mil maravillas... pero hay algo que quizás sea una pavada que me pone más contenta: Ya no peso una cifra de 3 dígitos jaja. Tengo que ponerme firme a hacer ejercicio, ahora que empieza marzo y todo en mi hogar se regulariza voy a hacerlo más frecuentemente, o diariamente como a mi me gustaría, también voy a dejar el pucho... porque me di cuenta de que cuando deje de fumar se me fueron los dolores musculares, y los de cabeza, ahora volvieron y por supuesto que lo relacioné.


Mi hijo desde el 1º de febrero se fue para la casa de mis viejos, me dijo que vuelve cuando empiecen las clases, pero la verdad es que lo extraño montones, además ni me llama, ni me manda un sms, ni nada (está en esa edad), igual claro que lo veo seguido (jaja mis viejos viven a 4 cuadras de casa), y los domingos siempre voy a almorzar con ellos. No puedo pasar un domingo sin ir, porque me entristece... no importa que los vea siempre (a mi viejo todos los días, a mis hermanos también), me gusta el almuerzo de los domingos, con mis sobrinos correteando, con mis hermanos peleando ( no pueden ser más distintos entre sí), con mis padres siempre discutiendo por alguna nueva manía que uno tiene con el otro. Se están poniendo viejos.

Mi hijo está acostumbrado a ese ambiente, ya que vivimos como quien dice hasta que el tuvo 9 años con mis padres (en realidad vivíamos en una casa aparte a 40 metros), entonces el extraña a los abuelos, vale decir que además mi madre le hace todos, pero todos los gustos, cosa que no me agrada, pues cuando viene para casa (todos los veranos se va un mes), viene demasiado mal criado. Pero puedo quitarle eso?, Si se queda en casa estaría solo gran parte del día pues estoy en el laburo, o con el Teniente General (llámese mi marido) que es un pesado y siempre lo está mandando a hacer algo...Entonces lo dejo que vaya (bah ni me pide permiso), pero como lo extraño... Mi hijo es siempre pero siempre la única persona que sabe realmente como me siento, que viene y me abraza, que se sienta a mi lado callado cuando estoy triste, y eso me hincha de orgullo, pues admiro la sensibilidad en los hombres.

martes, 17 de febrero de 2009

De todo un poco y ZAFIRO


Vamos por partes, quiero agradecer a todos los que se acordaron de mi blog y me pasaron premios que me hicieron sonreír varias veces, algunos porque vienen de personas que estoy conociendo y me encanta, y otros porque vinieron de personas que ni siquiera sabía que me leían, a todos ellos muchísimas gracias !!!

Hoy no estoy muy inspirada para escribir sobre lo que me sucede a diario, las cosas con mi media naranja siempre siguen igual, volvió del viaje, hablamos, llore mucho, le dije que me quería separar.... y bueno después nos reconciliamos lentamente, eso no me tiene muy bien, pues sé que siempre pasa lo mismo y que si el no cambia mi amor va a seguir disminuyendo.

Después de la operación había dejado de fumar, pero estoy haciéndolo de nuevo, mi problema es que tengo como hábito hace muchísimos años fumar en la noche mientras leo (en el baño), primero porque mi hijo no tiene la culpa d que yo fume, y después porque a mi marido no le gustaba que fumara en la casa (a mi tampoco me gusta que haya olor a cigarro), entonces comencé a fumar en el baño todas las noches con un libro (soy lectora empedernida), el problema es que cuando deje de fumar, deje de leer y es una de mis pasiones, pero voy a dejar de nuevo pues no me es tan difícil, tendré que acostumbrarme a otras cosas y ser más dura conmigo misma.


Quiero compartir con ustedes uno de mis cuentos cortos, y escucho críticas



Zafiro – La Ciudad sin Rostros

Al entrar en ciudad Zafiro, las calles silenciosas y vacías hacen que los visitantes sientan escalofríos que recorren todo su cuerpo, que la piel se vea más pálida y comience a mancharse sutilmente con lunares que escapan de la soledad de sus verdaderos dueños.
En Zafiro las calles no existen, solo aceras pisadas por repartidores, empleados postales, o algún curioso que no duda por allí pasar.
Las casa de Zafiro son idénticas entre sí de color gris y ventanas azules, es irónico que las tengan, nunca son abiertas ni ven la luz del sol. Están diferenciadas por un número y deben distinguirse en su exterior el sexo de su habitante. Las casas de Zafiro son cubículos solitarios, donde todas las piezas forman un cuadrado, uno grande de dormitorio, uno pequeño de recibidor, y así sucesivamente con los demás espacios del hogar.
Las puertas tienen todas un “pasapuertas” término tradicional desde los comienzos de la ciudad, que define una especie de pequeño túnel por el que el repartidor introduce los pedidos que le fueron encargados.
Zafiro es una ciudad sin ruidos y con misterios indescifrables.
Las personas que recorren sus aceras cumpliendo sus trabajos, eligen las noches para hacerlo, no quieren verse obligados a hablar o ser vistos por algún curioso o perdido visitante al que deban negar cada pregunta que se les realice.
Es que en Zafiro no hay hoteles.
Zafiro es una ciudad son belleza, una ciudad sin rostros, allí llegan cada año centenares de feos que escapan de la crueldad humana, feos abandonados, feos desquiciados,
feos desechados por la tecnología. Feos sin remedio buscando el exilio, o un lugar en el mundo.
Las tardes de Zafiro iluminan los apagados ojos de los ciudadanos cuando al caer la noche se comunican entre ellos mediante un curioso aparato similar al telégrafo que solo allí existe.
Algunos en Zafiro ni siquiera permiten que sea escuchada su voz y practican caligrafía, para que sus cartas sean bellas.
Los solitarios tecleos que avistan esperanzas en los corazones de cada individuo, el sentir renovado de cada tarde al caer el sol. La compañía también puede transformarse en ilusión.
En la casa 12 F, vive una dama, que hace años cada noche ante su dios promete vencer el miedo, armarse de valor, salir, ir a buscar a su vecino del 6 M para declararle su amor.
Zafiro es la ciudad que en su interior resguarda los máximos portadores de sueños que hayan existido nunca jamás.