
Comenzó con una mañana gris y lluviosa, fue uno de esos días en los que uno desearía no tener que salir de casa, detener por un momento la rutina diaria de trabajo, encender el fuego y dedicarse a la nada misma.
Salí al mediodía de casa, Gaby estaba con fiebre, el domingo se quedo a dormir en lo de los abuelos y allí llegué con unos medicamentos para bajarla, y llamar a la emergencia, no se sabe ya que es o no gripe A.
Mientras estaba con mi madre y el médico de emergencia, sonaba el teléfono continuamente, mi vieja no lo atendía, lo dejaba sonar.
Después de dejar a Gaby con los medicamentos y bajo el cuidado de las mejores manos -las de su abuela- me fui para Montevideo, debía hacer unos recados y volvía para irme a trabajar.
A mitad de camino me llama mi madre, y me cuenta que el insistente llamado telefónico era de mi cuñada, la esposa de mi medio hermano Roberto, para decirle que éste había tenido un accidente y parece que estaba grave. Di la vuelta, le dije a mi madre que esperara a que llegara mi viejo para decirle, pues estaba al llegar del trabajo, conducía pensando en que iba a llevar a mi viejo al sanatorio, y haciendo mil llamadas, a ver que podía averigüar.
Cuando llegue nuevamente, mi madre me dijo que ya habían averigüado y no estaba grave, tenía varias fracturas, pero no corría peligro. Volví a salir hacia la capital. Y quedé en pasar a buscar a mi viejo a la tarde, para ir a Montevideo a ver a Roberto.
Llegamos a las 18hs, mi madre me había dicho por tel. que la esposa la había vuelto a llamar y le dijo que estaba grave, a los cinco minutos de estar allí vino una Jefa de enfermeras , sentó a mi padre, y a mi cuñada, y les comunicó que nada habían podido hacer. Falleció -dijo.
Mi hermano Roberto había llegado hace unos años nuevamente a la vida de mi padre. Cuando ellos eran pequeños, (tengo dos medio-hermanos) su madre aún casada con mi viejo, se volvió un tanto paranoica, y con una enfermedad mental con la que convive aún hoy. La ex-suegra de mi padre, acostumbrada a controlar situaciones, quiso hacerse cargo, y se llevó a su hija y nietos, los separó del lado de mi viejo, que en esa época nada más sabía hacer más que ir a golpear la puerta de la casa de sus suegros y preguntar por sus hijos - Sus hijos no lo quieren - eran las palabras que siempre respondía su suegra.
Un día mi padre no fue más, sé que es un error, creo que el único que ha cometido en su vida. Claro que se siguió haciendo cargo de sus hijos, aún cuando éstos ya eran mayores y sabía que solo ayudaba a sus ex-suegros,y ex-esposa, pero la mano abierta y tendida hacia el prójimo es lo que hace de él un ser admirable.
Roberto quizás al ser el mayor, siempre tuvo recelos de recomponer la relación, recuerdo que su novia en aquel entonces -ahora su esposa- nos invitó al casamiento, yo tenía 10 u 11 años y fue todo un acontecimiento ver a mis medios hermanos mayores, de los que siempre supe su existencia.
Pasaron unos cuantos años más, pero los rencores no caían. Recién con la llegada de mis sobrinas, el acercamiento fue un tanto más, luego la crisis hizo que viniera a hablar con mi viejo para ver si lo podía ayudar a conseguir trabajo, eso habrá sido hace unos 7 años, se acercaron, mi viejo le tendió la mano y comenzó a reencontrarse con su hijo.
Roberto no quería más hermanos, solo un padre, y recuerdo haber estado a su lado solo en tres ocasiones en mi vida, en su casamiento (para la foto), en el cumpleaños de una de sus hijas hace muchísimos años donde llegué con Gaby (de 2 años)y me fui un tanto angustiada pues ni siquiera se digno a hablarme, hace dos años en el cumpleaños 90 de mi abuela paterna conversé más adultamente con él pero solo palabras de cortesía.
Ayer cuando lo volví a ver ya no abría los ojos.
Sostuve a mi viejo mientras ponía la mano sobre la frente de su hijo mayor, tratando de juntar toda la fé del mundo para hacer que volviera a la vida.
Lloré y lloro por ese hermano que la vida no me dejó conocer.
Por mi viejo a quien no sé como hacerle entender que esto no es un castigo para él.
- Es un castigo - me dijo
- No te pueden castigar a vos papá, vos que hacés el bien para todos siempre, no es tu castigo, no mereces ningún castigo- le dije
- Estaba empezando a unir denuevo a toda la familia - me decía - y ahora?
Roberto bailó hace un mes y medio el vals con su hija de 15 años, un cumpleños criollo de asado y jeans. Su abuelo también bailó con la nieta mayor.
Ayer vi a mi padre llorar por primera vez.
Sostuve mis manos siempre en sus hombros, tratando de robarle tristezas.
Porqué? me pregunto constantemente.
Como?, como hago para sostener a mi viejo, para que no sienta que es merecedor de éste dolor?.
La vida no le dio tiempo a Roberto para conocer a nuestro padre, no le dió tiempo para sentir su gran corazón, su gran amor hacia toda su familia, su lucha interna y diaria por reparar errores pasados.
Hoy también amaneció gris, va a ser un día largo lleno de lágrimas y dolor.
Solo pido fortaleza.
No decaigas viejo, aún hay mucho por hacer.

10 comentarios:
Si a algunos de mis hermanos les llegara a pasar algo. Yo muero con ellos.
No podría soportar tanto dolor.
Me imagino que es lo mismo que siente tu papá.
Es una mierda Cris.
No sé qué decirte.
:(
Acà estan MIS FUERZAS, te las doy para este dìa, agarralas y espero que te ayuden.
No hay palabras para estas cosas de la vida y del dolor.
Te quiero . Besitos muchos!
No tengo palabras, sólo decirte que te mando muchas FUERZAS y que esperemos que el tiempo ayude.
Besos
Qué situación difícil!
Muchas fuerzas y te mando un abrazo desde acá.
Lo lamento muchísimo Cris, mi sentido pésame.
Toda mi energía positiva y mi afecto están con vos.
BESOTES
Lo lamento mucho, Cris, qué inesperado... No hay muchas palabras qué decir en momentos así.
Ánimo!
Lo siento mucho, Cris, sobre todo porque se fue sin conocerte, sin aceptar la vida como un adulto,y siento mucho loq ue tu padre debe estar pasadno, el más inocente siemre es el que se cree culpable. Quierele mucho y díselo, él amor ayuda siempre.
Un abrazo muy fuerte.
hola, es mi primer comentario en tu blog, y lamento que sea en estas circunstancias, es muy duro lo que ha pasado y no se supera nunca, se mitiga algo el dolor, pero la penita siempre queda, por lo menos tu papi pudo compartir los ultimos acontecimientos en su vida y tu un poquito también, les deseo muchas fuerzas en estos momentos de dolor, un saludo desde canarias.
Lo único que puedo hacer amiga es mandarte un beso bien grande, un abrazo y mucha fuerza, porque las vas a necesitar.
Me duele tu viejo, en el corazón.
Soy la menos indicada para darte consuelo, pero sí pudiera, me iría a abrazarte, así, calladita.
Te quiero mucho amiga.
Espero que Gaby esté bien.
Qué fuerte todo esto, mujer. Y ver llorar a tu viejo. Y todos los sentimientos encontrados que te genera Roberto.
Estoy segurísima que no le vas a soltar la mano a tu viejo, y eso es lo mejor que podés hacer, por él y por vos.
Te mando un beso enooorme y un abrazo desde este lado del charco, y fuerza, mucha fuerza!
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