
Eso fui. Una suerte de botella echada al mar. Botella sin mensaje. Menos nada. Nada menos. O tal vez una primavera que avanzaba a destiempo. O una suplicante desde el Más Acá. Ateo de aburridos sermones y supuestos martirios.
Eso fui y muchas cosas más. Un niño que se prometía amaneceres con torres de sol. Y aunque el cielo viniera encapotado, seguía miando hacia adelante, hacia después, a renglón seguido. Eso fui, ya menos niño, esperando la cita reveladora, el parto de las nuevas
imágenes, las flechas que
transcurren y se pierden, más
bien se borran en lo que vendrá. Luego la adolescencia convulsiva, burbuja de esperanzas, hiedra trepadora que quisiera alcanzar la cresta y aún no puede, viento que nos lleva desnudos desde el suelo y quien sabe hasta (y hacia) dónde.
Eso fui. Trabajé como una mula, pero solamente allí, en eso que era presente y desapareció como un despegue, convirtiéndose
mágicamente en huella. prendí definitivamente los colores, me adueñé del insomnio, lo llené de memoria y puse amor en cada parpadeo.
Eso fui en los umbrales del futuro, inventándolo todo, lustrando los deseos, creyendo que servían, y claro
que servían, y me puse
a soñar lo que se sueña cuando el olor a lluvia nos limpia la conciencia.
Eso fui, castigado y sin clemencia, laureado y sin excusas, de peor a mejor y viceversa. Desierto sin oasis. Albufera.
Y pensar que todo estaba allí, lo que vendría, lo que se negaba a concurrir, los angustiosos lapsos de espera, el desengaño en cuotas, la alegría ficticia, el regocijo a prueba, lo que iba a ser verdad, la riqueza virtual de mi pretérito.
Resumiendo: el porvenir de mi pasado tiene mucho a gozar, a sufrir, a corregir, a mejorar, a
olvidar, a descifrar, y sobre todo a guardarlo en el alma como reducto de última confianza.
Mario
Benedettidel libro " El
porvenir de mi pasado" año 2003
Los de Benedetti fueron mis primeros poemas, lo que me acompañaron siempre. Los leía en la adolescencia, buscando alguno que reflejara mis sentimientos. Siempre lo encontraba, será por eso que lo sentí tan cerca. Siempre cerca.
Un estante de mi biblioteca tiene todas sus obras, algunas recuperadas de una vieja biblioteca de mi abuela, ediciones obsequiadas por un matutino local, otras compradas en la feria, la de libros usados. Muchas recopiladas con mis primeros sueldos.
Los de Benedetti son los libros que siempre me he permitido releer, no me canso de sus cuentos, no me canso de sus letras.
En la tardecita recibí la noticia de su muerte y mis ojos se nublaron. Más tarde la noticia se mandaba en cadena de sms, por todos los celulares del país. Si él lo supiera.
Me quedo escuchando bajito su voz dulce, contando un poema. Así perdura, y se aleja del olvido.
Saberte aquí
Podés querer el alba
cuando quieras
he conservado intacto
tu paisaje
podés querer el alba
cuando ames
venir a reclamarte
como eras
aunque ya no seas vos
aunque mi amor te espere
quemándose en tu azar
y tu sueño sea eso
y mucho más
esta noche otra noche
aquí estarás
y cuando gima el tiempo
giratorio
en ésta paz ahora
dirás
quiero esta paz
ahora podés
venir a reclamarte
penetrar en tu noche
de alegre angustia
reconocer tu tibio
corazón sin excusas
los cuadros
las paredes
saberte aquí
he conservado intacto
tu paisaje
pero no sé hasta donde
está intacto sin vos
podés querer el alba
cuando quieras
venir a reclamarte
como eras
aunque el pasado sea
despiadado
y hostil
aunque contigo traigas
dolor y otros milagros
aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.
Mario Benedetti
Recopilación: Inventario Uno
Poesía completa desde 1950-1985
8 comentarios:
Yo descubri a Benedetti de purrete, cuando un libro de lengua de sexto grado lo trajo a mi, con uno de sus escritos mas hermosos (hagamos un trato)
Alli no le di pelota.
años despues me di cuenta que, tal como vos contas, no hay texto de el que no te haga sentir identificado!
saludos!
Tanta tristeza en la pérdida!Comparto...
Una verdadera pena, se fué un grande, pero dejó una legado impresionante, su talento era arrasador!!
Hermoso homenaje.
Gracias por el comentario Cris, amorosa como siempre.
BESOTES Y BUENA SEMANA!
¡Se nos fue un grande!
Pero como él mismo dijo: "Después de todo la muerte es solo un síntoma de que hubo vida."
No podemos más que recordarlo con orgullo y alegría.
Beso!
Linda:
Quiero acompañarte en el sentimiento. Todos lso noticieros aqui lo recuerdan, sobre la base de un fondo contruido con "Hagamos un tarto". No es lo UNICO que escribio...los que conocemos toda o casi toda su obra sabemos de mayores genialidades surgidas de su pluma. Yo tampoco sere muy original, me quedo con "La tregua", y es que a mi me fascinan (tendre que hablarlo en terapia) las historias de amor en el otoño de la vida. Por eso mi libro favorito de Gabo es "El amor en los tiempos del colera", por eso me encanta la pelicula "Elsa y Fred", etc.
Tengo ganas de releer "La tregua", pero no lo tengo y no tengo a quien pedirselo. Una lastima.
Cris mi cariño para ti.
Eva
Un lindo recuerdo le dejaste...
Pero él nos dejó la belleza de sus poemas y al mismo tiempo una gran tristeza despojada de toda metáfora
Amiga, te dejo un beso.
Es sentido tu homenaje, y se te nota la admiración. Eso hará que perdure su recuerdo siempre.
Beso gigante!!!
No sé si ya lo hiciste, pero te paso la posta para hacer el juego por el cual tenés que escribir un texto con las palabras vida, amor, literatura, sexo, cine y viaje.
:D
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