
Gaby al principio iba y sacaba las fotos varias veces en la semana, las miraba un rato y las volvía a guardar. De pronto se olvidaba de su existencia durante mucho tiempo o a veces venía un poco triste del jardín, pues traía un papelito que decía “Papá y Mamá” y según me confesaba entre lágrimas “mi papá está lejos….”
La excusa de que su padre viviera lejos, la puse a raíz de justificar su ausencia, no podía contar toda la verdad a un niño de tan solo cuatro años.
Pasó el tiempo, el juicio seguía su curso, ninguna de las veces que me presenté a las audiencias el “susodicho concurrió”, pensaba que las cosas iban a ir desencadenándose rápidamente, pues generalmente se dice que si la otra parte no se presenta a la audiencia pierde el juicio. En mi caso no se presentaba, pero cada vez que se vencía el plazo para entregar los papeles justificando su ausencia, los benditos (papeles) llegaban.
De todas maneras que credibilidad puede tener un padre que no se presenta para luchar por su hijo?
Acudí a la audiencia el día que debían declarar los testigos, las preguntas que les hacían eran: Hace cuanto que usted conoce a la Sra.…?, Conoce Ud. Al Sr.……?, Conoce al niño? Sabe que el niño tenga alguna relación con el padre?, sabe si el padre ha pasado algún cumpleaños con su hijo?, sabe si el padre se ha hecho cargo económicamente de la manutención del niño?.....Todas las respuestas eran negativas, el padre nunca tuvo vinculación alguna con el niño desde la última vez que lo vio, aquella noche de abril de 1996…..
La abogada me aseguró que íbamos en el tramo final. Pasaron unos meses y me llamó por TEL, me dijo que fuera a su estudio que tenía que hablar conmigo. Arreglamos día y hora, y mientras estaba en viaje se me ocurrieron muchísimas ideas sobre la charla que íbamos a tener, pero juro que nunca pensé lo que más tarde escuche.
El punto era que hacía algunos meses se había aprobado un nuevo Código de la Niñez y la adolescencia, según el código, el menor era llamado a declarar ante el juez en el caso de la perdida de patria potestad por parte del padre. Hice mil preguntas, sintiendo que era un disparate que mi niño tuviera que enfrentarse a semejante proceso, pero lo que más me preocupaba era que una vez enterado el padre de que en esa audiencia iba a concurrir Gaby, se presentara en ella.
La abogada me dijo que nada había para hacer, me dio la fecha de citación, y con el papel en la mano me fui de su estudio pensando en lo injusta que a veces es la vida.
Gaby ya tenía nueve años, tiempo en que había crecido felizmente dentro de una familia que lo adoraba, tenía sus momentos de melancolía por la ausencia de su padre y en ésos momentos pasaba por otra etapa también difícil: su mamá tenía novio, al que él no quería ni nombrar.
En el transcurso de esos años, mi relato en cuanto a su padre, a la verdadera historia, había ido cambiando…. Gaby ya sabía el pasado de violencia que su mamá había vivido, de a poco había transformado la mentira del viaje en la verdad del pasado y delpresente
.” Tu papá estaba enfermo, te quiere mucho, algún día lo vas a conocer, voy a ayudarte a encontrarlo cuando tú quieras, los problemas que hubo entre él y yo nada tienen que ver con vos…”
El día que elegí para contarle lo de la audiencia salimos a pasear en el auto, comencé a hablarle, le dije que no me había parecido importante hablarle de un juicio pues en realidad solo eran papeles, que el fin del juicio era su seguridad, si en algún momento a mi me pasaba algo, el iba a estar con sus abuelos y nadie podría llevárselo, le conté que el juez quería escuchar su opinión sobre todo esto, y después aguantando todas mis lágrimas, le dije que quizás ése día el iba a conocer a su padre.
5 comentarios:
Te sigo leyendo y me sigue estremeciendo tu historia...Siento que me quejo al pedo muchas veces... y que la vida no fuè tan injusta conmigo, como lo fuè con vos.
Besitos!
Tiene que ser muy dificil decirle eso a un hijo. Me has dejado en ascuas.
Muchos besos!!!!!
Andy: todas nuestras vidas tienen diferentes dramas, y siempre apra cada uno el de uno es el peor. Me tocó vivir esto muy feo, pero tengo tantas otras cosas hermosas en mi vida que generalmente el equilibrio se dá.
Pienso siempre en todo lo que aprendí de éste horror, y también siempre valoro lo bello que la vid me ha dado.
Besotes.
Marhya: Fue difícil, en ocasiones los niños nos demuestran una madurez increible.
Besote
Cris, querida amiga, en verdad que feo es cuando te cambian las leyes!
Entiendo tus ganas de no exponer a Gaby, y no comprendo por qué los jueces no decidieron antes, por qué lo dilataron.
Parecería que estaban esperando que el padre se arrepintiera, o que cambien las leyes.
Te quiero mucho y te sigo leyendo incondicionalmente!!
Leyes y adultos que hacen crecer a los chicos de golpe...
(como un golpe en la nuca)
Besos a baja altura
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