jueves, 4 de diciembre de 2008

A donde vamos a parar


No me puedo seguir quejando de que tengo mucho, pero mucho laburo porque me doy cuenta de que es cuando me siento más plena, o sea: Me encanta correr de un lado para otro y que me suene el celu para consultarme cosas de la oficina a cada rato, y no es por alardear de que me necesiten, sino más bien porque me gusta sentirme así. Me costó mucho esfuerzo llegar a donde estoy posicionada en mi laburo, y disfruto cuando me siento imprescindible. Es malo eso?, no creo, solo me acaricia un poco mi ego. Y vaya si pasan cosas interesantes en mi trabajo, cada día me sorprendo más de lo ignorante que puede ser la gente, a veces pienso que nunca lograremos tener la dimensión de las carencias que tienen las personas con bajos recursos, pues hay cosas que sencillamente nos parecen inexplicables. Situación: Yo llenándole un formulario a una empleada, necesitaba los datos de sus hijos para ponerlos en una mutualista.
Diálogo: Yo- Necesito que me digas el nombre completo de tus nenes  
  Ella- Federico González  
  Yo- Nombre completo, tiene algún otro nombre o apellido?                                            
   Ella- Si pero es complicado  
 Yo- Bueno decime como es, como se escribe?  
 Ella- Es kenes  
 Yo- Cómo?  
 Ella- Kenes  
 Yo- (agarro una hoja y escribo KENES) Así?  
 Ella- No ! Con la que se parce a la O  
Yo- Con Q, así? (y escribo Quenes en la hoja)  
 Ella- Sí así, es complicado. 
Y así siguió el dialogo, en el que cabe decir que me sorprendí pues esperaba que sus otros hijos se llamaran Mikael, Yoana, Shakira etc, etc, pero tenían al final nombres normales, Facundo y Rocío. El tema es, sí logro comprender que haya personas que no sepan determinadas cosas, o que no se sepan de memoria su número de documento, pero definitivamente NO podés no saber como se escribe el nombre de tu hijo y obviarlo porque es más fácil. Las carencias que veo continuamente me entristecen y me asustan, en la empresa que trabajo hay en éste momento 115 empleados, el 80% son mujeres, en su mayoría jóvenes (18 a 25 años), el 90% de éstas tienen hijos, y mi pensamiento constante es: si las madres son así, como van a ser los hijos en el futuro? Con mis compañeras en la oficina, siempre decimos que tenemos que empezar a anotar las anécdotas en un libro, pues las cosas que te contestan, las excusas increíbles que ponen cuando faltan, y las cosas que hacen son realmente DE OTRO MUNDO. Solo me restan dos cosas, pedirle a Papá Noel un poco de sentido común para la juventud, lograr encontrar la respuesta de ¿A donde vamos a ir a parar?

 PD. Mañana voy a la nutricionista, no escribo nada de eso porque no sé porque tengo la sensación de que no he bajado, quizás son solo alucinaciones mías pero prefiero no pensar......



1 comentario:

Anónimo dijo...

Me has sorprendido. Pero mira, ya hace tiempo vi de gente de mi edad que apenas sabe leer ni escribir, en este país que se supone el analfabetismo es algo de otro tiempo. ¡Es increíble! Me cuesta aceeptarlo, se supone que es algo ya pasado, pero no, ahí está, afortunademente no son casos muy comunes pero siguen existiendo. Es triste, muy triste. Y como bien dices, ¿cómo serán los hijos? ¿Les animarán a estudiar, a formarse, a aprender? ¿O dejarán que sigan sus pasos?
En fin, cuando es por propia voluntad una no puede hacer nada.
Un beso y paciencia.