jueves, 26 de febrero de 2009

Retroceder nunca, rendirse jamás...es lo mejor?


Ayer recibí un sms de un amigo muy amigo que decía así: "Cris, ayudame, me muero de ganas de llamar a Mariana."


Lo como media hora después de que llegó (pues estaba trabajando) y enseguida lo llamé (por suerte aún no había hecho la llamada). Estuvimos conversando largo rato y después de colgar me quede pensando en si mi consejo había sido bueno o no. Hoy después de leer un post en http://www.decadadelnoventa.blogspot.com/, volvió mi duda...


Mariana es su ex desde hace dos años, mi amigo tiene 43 y ella 23, digamos que el se enamoró perdidamente de ella y ella lo trato como a un padre, o sea: manteneme, mimame, haceme e centro de tu vida, (léase: lava los platos, cocina, plancha, hace la cama, y además trabaja 12 horas diarias) además de eso Marianita tenía delirios de comunista, un problema existencial con los desaparecidos (si se conversaba de eso delante de ella se ponía a llorar, aún sin haber vivido ninguna parte de la historia en carne propia, ni en una familia cercana), y peor que eso siempre pero siempre era el centro de atención, y si no lo era hacía que algo tremendo pasara para que todos nos preocupamos por ella, por ej.: venían a casa a cenar y comenzaba a sentirse mal, teníamos que llamar a la emergencia, era el cumple de mi amigo y la protagonista era ella, de nuevo se sentía mal había que cortarlo todo, o se iba a acostar y yo me quedaba sirviendo a la gente... No sé respeto a todos, pero Marianita no me caía bien, es más mi amigo era su padre no su pareja, al principio el disfruto de eso (pues no tiene hijos), pero luego fue una tortura hasta que decidió que no iba más y la dejo. Ella se alquilo una modesta casita a 2 cuadras de la de él (para tenerlo vigilado), y al tiempo volvieron juntos, cosa que no funcionó y nuevamente la separación. Él me pregunta porque no puede sacársela de la cabeza (aún cuando hoy tiene pareja-novia) , creo que la cuestión es que lo que le hizo sentir M no se lo hizo sentir nadie más en el mundo, que cuando uno estuvo enamorado de verdad siempre recuerda los momentos hermosos que vivió junto a la otra persona, pero y de los malos, de las angustias que vivimos y sufrimos no nos acordamos de eso?.


No quiero equivocarme cuando le digo que M le va a hacer mal, pero tampoco quiero lo contrario, y si M es su felicidad? (aclaro que M lo está buscando desde hace algún tiempo), y si M cambió?, todos tenemos una oportunidad de darnos cuenta de nuestro errores, y las oportunidades hay que brindarlas... pero a costa de que?, hay que arriesgarse a una segunda vuelta?, es verdad eso de perdido por perdido?; M es solo un recuerdo bonito que no puede olvidar o será su verdadero amor?


No creo que lo sea, pero me cuesta ver como sufre mi amigo por ese amor de antaño, aún hoy piensa que ella lo tortura hasta en sus recuerdos, y quiere darle un punto final, o sí, o no.


Valen las segundas oportunidades?

8 comentarios:

Cintia dijo...

Es dificil saber si realmente eso es amor o si realmente vale la pena una segunda oportunidad. Quizas termine arruinando algo lindo que ahora tiene por volver a más de lo mismo que ya vivió. POr ahi ella en este tiempo maduró lo suficiente como para darse cuenta de las tonterias que hizo pero ¿quien lo puede asegurar?
Besos Cris

Anónimo dijo...

Existen las segundas oportunidades que salen bien, pero también (y quizá en mayor porcentaje) existen las que acaban mal. ¿cómo saber si la tuya o en este caso la de tu amigo es de unas u otras? En mi opinión sólo probando. si, puede que arruine una gran relación y lo suyo con M termine mal, ¿pero no es peor no intentarlo? ¿No es injusto con su actual novia seguir con ella sólo por temor a lo que pueda pasarle con M pero sin dejar de pensar en ella? ¿No es injusto consigo mismo no darse la oprotunidad de probar?
Puede que salga mal y hasta que sufra, pero ¿no sería peor vivir con el "y si" en mente, siempre arrepentido de no haberlo intentado?
Puede que salga bien, y entonces quién se acordará de las dudas y el miedo.
Yo soy de las que prefiere arrepentirse de lo que ha hecho que de lo que ha dejado de hacer. ¡Pero éso es algo tan personal! Y si supiéramos al tomar cada decisión lo bueno y malo que nos conllevará (porque la mayoría de las decisiones aportan ambas cosas, no suelen ser todo sufriemiento o todo felicidad, la vida perdería gran parte de su encanto.
Saludos.

Anónimo dijo...

Mmmm es dificil saberlo, hay historias donde el "Las segundas partes nunca son buenas..." se cumple a rajatablas y hay otras donde la continuaciòn se vuelve deliciosamente exisita. Pero por como lo contàs yo no pondrìa fichas en la vuelta. Generalmente los de afuera vemos màs SIEMPRE, y que màs queremos que ver a nuestros amigos felices?
Besotes.

hsm1967 dijo...

Donde fuego hubo cenizas.....no sé si aplica a esta situación, saludos.

Fèrula dijo...

Muy bueno tu blog! Te invito a visitar el mìo.
Saludos :)

Pablo dijo...

Claro que valen, lo que pasa es que a veces son un embole =S

Gastón dijo...

Bueno, es indudable que esos veinte años de diferencia
(¿ella tenía 20, 18?)
le hicieron vivir experiencias nuevas y buenas
(hablando de la cama, claramente)
Y cuando se dice que un pelito de allá abajo tira más que una yunta de bueyes... no es exagerado.

Un gusto aparecer por acá.
Te sigo leyendo

El Narrador dijo...

Como lo entiendo!