
Les voy contando que la semana pasada fui a la nutricionista y llevo bajados ya 32 kilos, imaginen que estoy super feliz con respecto a la operación, pues la verdad todo me ha salido de mil maravillas... pero hay algo que quizás sea una pavada que me pone más contenta: Ya no peso una cifra de 3 dígitos jaja. Tengo que ponerme firme a hacer ejercicio, ahora que empieza marzo y todo en mi hogar se regulariza voy a hacerlo más frecuentemente, o diariamente como a mi me gustaría, también voy a dejar el pucho... porque me di cuenta de que cuando deje de fumar se me fueron los dolores musculares, y los de cabeza, ahora volvieron y por supuesto que lo relacioné.
Mi hijo desde el 1º de febrero se fue para la casa de mis viejos, me dijo que vuelve cuando empiecen las clases, pero la verdad es que lo extraño montones, además ni me llama, ni me manda un sms, ni nada (está en esa edad), igual claro que lo veo seguido (jaja mis viejos viven a 4 cuadras de casa), y los domingos siempre voy a almorzar con ellos. No puedo pasar un domingo sin ir, porque me entristece... no importa que los vea siempre (a mi viejo todos los días, a mis hermanos también), me gusta el almuerzo de los domingos, con mis sobrinos correteando, con mis hermanos peleando ( no pueden ser más distintos entre sí), con mis padres siempre discutiendo por alguna nueva manía que uno tiene con el otro. Se están poniendo viejos.
Mi hijo está acostumbrado a ese ambiente, ya que vivimos como quien dice hasta que el tuvo 9 años con mis padres (en realidad vivíamos en una casa aparte a 40 metros), entonces el extraña a los abuelos, vale decir que además mi madre le hace todos, pero todos los gustos, cosa que no me agrada, pues cuando viene para casa (todos los veranos se va un mes), viene demasiado mal criado. Pero puedo quitarle eso?, Si se queda en casa estaría solo gran parte del día pues estoy en el laburo, o con el Teniente General (llámese mi marido) que es un pesado y siempre lo está mandando a hacer algo...Entonces lo dejo que vaya (bah ni me pide permiso), pero como lo extraño... Mi hijo es siempre pero siempre la única persona que sabe realmente como me siento, que viene y me abraza, que se sienta a mi lado callado cuando estoy triste, y eso me hincha de orgullo, pues admiro la sensibilidad en los hombres.



